Hugo Solano C., David Delgado C.. 11 agosto, 2015
La policía capturó esta tarde a esta paloma mensajera con 14 gramos de marihuana y 14 gramos de cocaína en la Reforma, en San Rafael de Alajuela.
La policía capturó esta tarde a esta paloma mensajera con 14 gramos de marihuana y 14 gramos de cocaína en la Reforma, en San Rafael de Alajuela.

La tarde de este martes la Policía Penitenciaria de La Reforma, San Rafael de Alajuela, capturó una paloma que llegó al módulo abierto de mediana seguridad con 14 gramos de marihuana y 14 de cocaína.

El ave llevaba la droga en una especie de bolso adherido a su pecho y volaba sin dificultad alguna, indicó el director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi.

El funcionario añadió que a alguien se le ocurrió cargar de droga a la paloma mensajera -que ya tenía un entrenamiento para llegar al módulo indicado- donde al parecer le daban comida a cambio del favor.

En total la carga de droga está valorada en unos ¢150.000 y aún no se ha determinado quién o quiénes eran los destinatarios de la droga.

Bertozzi recordó que ya la policía tenía conocimiento de que los reos usaban gatos para pasar droga oculta en las colas de esos felinos de un ámbito a otro, pero ahora se tiene un nuevo foco de cuidado con las palomas que lleguen al centro.

Dijo que van a extremar las medidas de vigilancia y ahora serán más cuidadosos al saber que desde fuera se busca abastecer a un mercado interno.

Aún no se conoce la forma en que los internos pagaban las cargas.

Bertozzi lamentó que además de las formas típicos de llevar droga a la cárcel -camuflada en comidas, ropas o intracorporalmente, entre otras- se busquen nuevos mecanismos atípicos como este, que obligan a la Policía a prestar más cuidado a este tipo de aves que ingresan a centros penales abiertos.

Añadió que además de la prevención, otras áreas del Ministerio de Justicia trabajan en el tratamiento a la población adicta.

En cuanto al futuro de la paloma dijo que, por el entrenamiento que tiene, conversarán con autoridades rectoras en materia de animales para determinar qué es lo más recomendable.

Los intentos de los reos por conseguir la droga y traficarla dentro de centros penales usando animales no son nuevos. El artículo que se muestra en esta nota es de febrero del 2001 y se evidencia como los presidiarios se valían de iguanas, gatos, perros y palomas, entre otros, para obtener marihuana y otras drogas tratando de burlar a las autoridades.