Narcotráfico

Pinto con frijoles falsos: la nueva forma de meter droga en cárceles

En los centros penitenciarios, el valor de las sustancias ilícitas puede triplicarse con respecto a su precio en el mercado exterior

Los delincuentes y sus cómplices suelen utilizar alimentos poco sospechosos para introducir droga a los centros penitenciarios; por ejemplo, el gallo pinto. (LN con imágenes de archivo)

El jueves anterior una oficial penitenciaria de Pococí, en Limón, intentó ingresar droga al centro penal camuflada en una caja de leche. Pese a fracasar en su intento, su acción se inscribe como una de las muchas artimañas que buscan burlar los controles y lograr el acceso a sustancias prohibidas tras los muros de las instituciones carcelarias.

Al igual que la oficial descubierta en Limón, las personas involucradas en estos actos a menudo intentan ocultar drogas en alimentos poco sospechosos y lo camuflan como verdaderos expertos.

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