Revista Dominical

Tinta Fresca: Soñando con la muerte

Yo le digo que la respuesta a ese abismo debe de estar en su vida misma, en su pasado. Cuando visitó por primera vez el viejo restaurante de su padre perdido. Cuando su nieto nació hace un lustro. Cuando viajó por primera vez. Cuando probó aquel platillo mexicano que enchiló su paladar toda una semana.

Ilustración para Tinta Fresca del 19 de enero del 2020. Ilustración: William Sánchez.
Ilustración para Tinta Fresca del 19 de enero del 2020. Ilustración: William Sánchez.
Ilustración para Tinta Fresca del 19 de enero del 2020. Ilustración: William Sánchez. Ilustración para Tinta Fresca del 19 de enero del 2020. Ilustración: William Sánchez.

Sentada y haciendo que me mira a pesar de su ceguera, doña María José me dice que suele soñar con un precipicio sin fondo en el que cae todas las noches, cuando apaga las luces de su casa y cierra sus párpados.

Me aterra la imagen, no le puedo mentir, sobre todo cuando encorva sus cejas para apalabrar su memoria. “Es un hueco, grande. Como el de una construcción, pero no hay obreros. No hay nadie. Solo estoy yo, yéndome. Cayendo. Para siempre. Como si me muriera”. Lo dice girando sus manos en el aire como si sus palabras se le escaparan; como si estuviera esculpiendo algo que yo no puedo ver.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌