Fútbol Nacional

El engañoso Saprissa de Vladimir Quesada

Saprissa nos engañó a muchos. Al menos a mí y a 51 periodistas más que al inicio del torneo no lo creímos capaz de campeonizar. Hoy trato de entender qué pasó.

Saprissa vs Herediano - final - Apertura 2023
17/12/2023. Estadio Ricardo Saprissa Aymá, Tibás. Hora: 05:00 p.m. Final de vuelta del Torneo de Apertura 2023 disputado entre el Deportivo Saprissa y el Club Sport Herediano en el Estadio Ricardo Saprissa Aymá, Tibás. Fotos: Mayela López MAYELA LOPEZ

Saprissa engaña a cualquiera. Me engañó a mí; tal vez a usted no, pero engañó a muchos, a propios y extraños. Engañó a los periodistas deportivos de este país, excepto a un puñado de aquellos que siempre creen que “Saprissa es Saprissa” y que tiene ese tal “ADN” que, de tanto repetirse, convierte en verdad el mito. Ahí está la evidencia a la mano: solo 14 de 65 comunicadores veían a Saprissa como campeón, y no me incluyo entre ellos, en el ya tradicional sondeo de La Nación previo a cada campeonato.

Ese Saprissa que intentaba justificar su modesto mercado de fichajes, a punto de recurrir a la frase del Chavo del 8 “al cabo que ni quería”, en alusión a Joel Campbell, con refuerzos discretos y aparentemente menos banquillo que Alajuelense, ¡y ni qué decir que Herediano!, nos engañó a muchos. Aunque al final no le alcanzó para llevarse el torneo de Copa nacional ni la Copa Centroamericana (porque Saprissa lo quiere todo, hasta un campeonato de cromos, y que no me digan otra cosa los morados), terminó merecidamente con el trofeo más deseado por la afición costarricense: el de campeón nacional.

No aposté por Saprissa y mucho menos lo habría hecho de haber sabido que perdería por tanto a Mariano Torres, después a David Guzmán y, por último, a Orlando Sinclair y Ariel Rodríguez. Saprissa me engañó. O me engañé solo, al no sospechar que le alcanzaría con la continuidad del plantel, la buena gestión de camerino de Vladimir Quesada y la solidez táctica, a veces nada vistosa pero efectiva, sobre todo en los primeros juegos. Empecé a entenderlo a mitad del torneo, al verlo ganar una y otra vez hasta los partidos complicados.

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