Columnistas

El desigual acceso al agua

El acceso mínimo al agua no es suficiente para decir que se goza de un derecho humano

A doce años del reconocimiento internacional del acceso al agua potable y el saneamiento como derecho humano, los avances no se han traducido en una mejor exigencia del derecho y han sido desiguales.

En el 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas dio este paso histórico, que implica la obligación legal del Estado de proponer, diseñar y ejecutar políticas públicas que permitan el acceso al recurso hídrico a todas las personas, independientemente de su poder, riqueza o lugar de residencia.

Por tanto, se esperaba que esta declaratoria contribuyera a mejorar las condiciones de acceso, especialmente, para los sectores y regiones en mayor desventaja social. En palabras de Sultana y Lotus (2020), se esperaba una mayor justicia por el agua.

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