Josué Bravo. 9 junio
El diputado Pablo Heriberto Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), es el autor de la moción. Foto: Mayela López
El diputado Pablo Heriberto Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), es el autor de la moción. Foto: Mayela López

Los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios aprobaron este martes una moción que obligaría al Gobierno Central a reducir las diversas partidas presupuestarias del 2020 en un 15%, con excepción del rubro de salarios.

La propuesta fue aprobada en la tarde dentro del expediente en el que se discute el segundo presupuesto extraordinario de este año.

No obstante, minutos después, el plan de gastos fue dictaminado negativamente porque la mayoría de los diputados consideró que el Ejecutivo no ha hecho suficiente esfuerzo por bajar sus egresos durante la crisis.

Si el plenario confirma el rechazo de este presupuesto extraordinario, tampoco se aplicaría la moción de subejecución del 15% de las partidas que fue incorporada al proyecto de ley.

No obstante, para el autor de la propuesta, el diputado socialcristiano Pablo Heriberto Abarca, lo importante es el mensaje que se le envía al gobierno.

En su criterio, el Ejecutivo debe dar por descartado este segundo presupuesto extraordinario y enviar uno nuevo con un verdadero recorte del gasto, para lo cual podría incluir su moción o recurrir a otras medidas.

Según las estimaciones del legislador, su propuesta reduciría el gasto público en más de un 1% del producto interno bruto (PIB), cifra que equivale a ¢355.000 millones, dentro de un presupuesto original de ¢10,5 billones.

La moción establecería que, durante este año, todas las instituciones cubiertas por el Presupuesto Nacional quedarían “obligadas a realizar una subejecución de al menos un 15% de su presupuesto disponible en cada programa presupuestario, en aras de reducir el gasto, dada la disminución de ingresos corrientes que se prevé a partir de la crisis sanitaria generada por el coronavirus”.

El Ministerio de Hacienda estimó que los ingresos tributarios caerán este año en ¢975.000 millones producto de la desaceleración económica.

De hecho, la Contraloría General llamó la atención sobre la necesidad de reflejar esa caída, pues a la fecha el Presupuesto sigue contando con ¢5 billones por recaudación en impuestos.

Según la moción de Abarca, quedarían excluidas de la subejecución del 15% las partidas de remuneraciones.

Además, se establece que la norma no se aplicaría cuando se verifique la imposibilidad de cumplirla o si se demuestra que su aplicación resultaría en un mayor costo para el Estado.

La moción fue aprobada con ocho votos a favor y dos en contra en la Comisión de Asuntos Hacendarios en una segunda ronda de votación, pues en la primera el resultado fue cinco a cinco.

En la segunda votación, se pronunciaron a favor Ana Lucía Delgado, Silvia Hernández y Gustavo Viales, de Liberación Nacional (PLN); María Inés Solís y Oscar Cascante, de la Unidad Social Cristiana (PUSC); Carlos Avendaño, de Restauración Nacional (PRN); Harllan Hoepelman, del bloque Nueva República (PNR); y Otto Roberto Vargas, del Republicano Social Cristiano (PRSC).

En contra votaron las legisladoras Laura Guido y Nielsen Pérez, del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC).

“Estamos obligando al gobierno para que haga un verdadero recorte y que identifique en cuáles partidas tendrá que justificar por qué no se hace el recorte y esto es más eficiente que todas las propuestas anteriores que se han tenido sobre recortes”, argumentó el diputado Abarca.

“No es a lo loco, no se tiene certeza hoy (sobre el ahorro final), pero tampoco se está pasando machetazo a lo loco”, continuó el diputado, quien hizo énfasis en que la subejecución debe hacerse sobre las partidas disponibles a estas alturas del año.

Añadió que, en el Presupuesto original, la norma número 10 establecía una autorización para subejecutar el 10% del monto previsto en cada partida, pero la idea es que sea una obligación subejecutar el 15%.

“Es un triunfo haber aprobado la moción”, insistió Abarca, quien agregó que su propuesta, aunque fue acogida, fue insuficiente para respaldar el presupuesto planteado por el gobierno debido a su timidez en la contención del gasto.

“El mensaje político fue bien enviado: no están haciendo el trabajo de recorte, no fue suficiente, esperamos que hagan bien el trabajo en el próximo”, sostuvo el socialcristiano.