AFP. 15 abril, 2018
El rey Salmán, de Arabia Saudí, dio la bienvenida a la cumbre de la Liga Árabe al presidente palestino, Mahmud Abás. La reunión tuvo lugar en Dhahran, en el reino wahabita.
El rey Salmán, de Arabia Saudí, dio la bienvenida a la cumbre de la Liga Árabe al presidente palestino, Mahmud Abás. La reunión tuvo lugar en Dhahran, en el reino wahabita.

Dhahran, Arabia Saudí. El rey Salmán de Arabia Saudí consideró la polémica sobre Jerusalén y la actitud “agresiva” de Irán como temas prioritarios de la región, en la apertura este domingo de la cumbre anual de los países de la Liga Árabe en el reino wahabita.

El soberano, de 82 años, evitó referirse al conflicto en Siria, 24 horas después de los ataques occidentales contra blancos del régimen de Bashar al-Asad, en su discurso durante la vigésimo novena reunión anual que se celebra en esta ocasión en Dhahran (este del país).

El rey, cuyo país es un estrecho aliado de Estados Unidos, rechazó la decisión del presidente Donald Trump de trasladar de Tel-Aviv a Jerusalén la Embajada estadounidense en Israel.“Reiteramos nuestro rechazo a la decisión estadounidense sobre Jerusalén”, declaró el rey Salmán en un discurso de apertura.

Agregó: ”Jerusalén Este forma parte de los territorios palestinos”.“Nombro esta cumbre de Dhahran la cumbre de Jerusalén para que todo el mundo sepa que Palestina y su pueblo están en el centro de las preocupaciones de los árabes”, proclamó el rey.

También anunció una donación de $150 millones “para apoyar a la administración de bienes islámicos de Jerusalén ” y otra donación de $50 millones para la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos.

Esta organización atraviesa serias dificultades y a mediados de marzo declaró que solo tenía fondos suficientes hasta el verano, luego de que Washington decidió cortar su financiamiento.

El presidente Donald Trump rompió con décadas de diplomacia estadounidense al anunciar el 6 de diciembre, el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Estados Unidos y el traslado de la Embajada a esa ciudad.

A principios de abril, el rey Salmán reiteró “la firme postura del reino sobre el problema palestino y los derechos legítimos del pueblo palestino a un Estado independiente con Jerusalén como su capital”, en momentos en que el proceso de paz israelí-palestino está paralizado.

Pero su hijo, el poderoso príncipe heredero Mohamed bin Salmán, de 32 años, estimó al mismo tiempo que los israelíes también tenían “derecho” a su propio Estado, declaración que se interpretó como una nueva señal de acercamiento con Israel que, como Riad, ve en Teherán su principal enemigo.

Arabia Saudí e Irán, dos potencias rivales en la región, están enfrentadas indirectamente en varios conflictos regionales: Siria, Yemen, Irak y El Líbano.

Irán en la mira

“Reiteramos nuestra firme condena de los actos terroristas cometidos por Irán en la región árabe y rechazamos sus injerencias flagrantes en los asuntos árabes”, dijo el rey Salmán el domingo.

El plenario de la Liga Árabe, reunido este domingo 15 de abril del 2018 en Dhahran, Arabia Saudí
El plenario de la Liga Árabe, reunido este domingo 15 de abril del 2018 en Dhahran, Arabia Saudí

También denunció la actitud “agresiva” de Irán y la acusó “de amenazar la seguridad de la nación árabe”.

Con respecto a Yemen, el monarca celebró la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los disparos de misiles contra ciudades saudíes.Recibimos “con satisfacción la declaración del Consejo de Seguridad que denuncia los disparos de misiles balísticos de fabricación iraní contra ciudades saudíes”, declaró.

Arabia Saudí, que tomó el relevo de Jordania en la presidencia rotativa de la organización de 22 miembros, busca gestar una posición firme y unificada frente a Irán, su gran rival regional en Oriente Medio, estimaron los expertos.

Este tipo de cumbre no suele terminar con acciones concretas y la última vez que la Liga Árabe, fundada en 1945, terminó con una decisión contundente fue en el 2011, cuando suspendió a Siria por el papel de su presidente en la guerra civil. Por este motivo, Siria estará ausente.

Entre los dirigentes que llegaron a Dhahran, a 200 kilómetros de las costas iraníes, figuran Abdel Fattah al-Sisi (Egipto), Fuad Masum (Irak), Abd Rabbo Mansur Hadi (Yemen), Beji Caid Esebsi (Túnez), Michel Aun (Líbano), Omar al-Bashir (Sudán) y Mahmud Abás (Autoridad Palestina), indicó la agencia oficial saudí SPA.

En el conflicto sirio, que sin duda es el más complejo de la región, Riad y sus aliados apoyan a los rebeldes, en su mayoría grupos sunitas. En cambio Irán y el movimiento chiita libanés Hezbolá están de lado del régimen de Asad.

Arabia Saudí expresó su “pleno apoyo a los bombardeos (...) ya que constituyen una respuesta a los crímenes del régimen” sirio.Catar, pese a sus diferencias con Riad, también expresó su “apoyo” a las operaciones de los occidentales. “El uso continuo por el régimen sirio contra civiles de armas químicas (...) requiere un acción inmediata”, justificó.