Marvin Barquero. 7 agosto, 2019
Unas 150 familias se dedican, en Costa Rica, a la producción de mariposas. A la semana se exportan unas 30.000 pupas, con valor de $100.000. Foto: Cortesía de Butterfly Kingdom
Unas 150 familias se dedican, en Costa Rica, a la producción de mariposas. A la semana se exportan unas 30.000 pupas, con valor de $100.000. Foto: Cortesía de Butterfly Kingdom

Un ajuste en los requisitos para obtener permisos normalizó, al menos temporalmente, las exportaciones de pupas de mariposa desde Costa Rica.

El acuerdo entre el Ministerio del Ambiente y Energía (Minae) y los exportadores de este novedoso producto, lograron un acuerdo al cierre de la semana pasada, el cual tendrá una vigencia de dos meses. Esto luego de que el 26 de julio los empresarios denunciaran un entrabamiento de las exportaciones y las eventuales pérdidas ante la puesta en vigencia de nuevo requisitos.

Además, el Minae y los exportadores acordaron un programa de reuniones para encontrar un acuerdo definitivo que permita continuar las ventas al exterior luego de los dos meses y que, a la vez, no dañe la vida silvestre.

Costa Rica coloca unas 30.000 pupas semanales a mercados como Estados Unidos, Canadá, Holanda, Dubái y otros. El valor de las ventas alcanza los $100.000 a la semana.

El principal de los requisitos es la presentación de una declaración, firmada por un regente, en la cual se deje claro de dónde provienen las pupas, así como las previsiones de producción. Este documento debería ser emitido por cada productor y para exportación.

Sergio Siles, vocero de los exportadores, explicó que ese documento contiene un programa de producción de tres meses, para cada una de las 150 familias que viven de la actividad. El Departamento de Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad accedió a darle vigencia de ese periodo, sin tener que presentarlo cada vez que se tramite un permiso.

A eso se añadían problemas en el tiempo de respuesta del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) para aprobar los permisos de exportación presentados por los empresarios. El reglamento a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre otorgó hasta un mes para aprobar las autorizaciones, pero ese tiempo no funciona en este caso por la vida corta de las mariposas (el estado de pupa es de unos 15 días).

Según Siles, el Sinac reforzó temporalmente el departamento encargado con más personal para colocar el tiempo de aprobación de permisos a entre ocho y 10 días.

El vocero de los exportadores estimó fundamental la intervención de la viceministra del Minae, Pamela Castillo, quien se involucró directamente en la búsqueda de salidas, desde el 30 de julio pasado. Incluso, una asesora de Castillo está directamente con el Departamento de Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad para agilizar permisos, mientras se logra la salida permanente al problema.

Siles dijo que también intervinieron funcionarios del Ministerio de Comercio Exterior (Comex), de la Promotora del Comercio Exterior (Procomer) y, más recientemente, de la Unidad de Mejora Regulatoria del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) para las reuniones donde se busca un acuerdo a largo plazo.

El primero de esos encuentros se realizó el pasado lunes 5 de agosto. El grupo negociador deberá dar un informe de los avances a la viceministra Castillo en un mes.