Gustavo Arias Retana, Andrea Hidalgo. 21 julio
El 26,5% de los desmentidos publicados por #NoComaCuento en el primer semestre del año circularon en la red de mensajería. Foto: AFP
El 26,5% de los desmentidos publicados por #NoComaCuento en el primer semestre del año circularon en la red de mensajería. Foto: AFP

Poco a poco, WhatsApp se está convirtiendo en una de las plataformas predilectas para viralizar noticias falsas en Costa Rica.

Casi el 55% de las 64 informaciones erróneas que desmintió la iniciativa #NoComaCuento de La Nación, durante los primeros seis meses del año, se difundía mediante esa red de mensajería.

El porcentaje prácticamente se duplicó con respecto al registrado en el mismo periodo del 2018, cuando esa plataforma se usó para compartir el 28% de las noticias falsas detectadas.

En otras palabras, el año anterior, tres de cada diez informaciones erróneas fueron compartidas en WhatsApp, mientras que en el 2019 esa cifra subió a cinco de cada diez, en promedio.

Desmentidos en números. En total, a lo largo del primer semestre de este año, #NoComaCuento detectó que al menos 35 informaciones erróneas se viralizaron en esa red de mensajería.

De esa cifra, 17 solo fueron encontradas en esa plataforma y las 18 restantes también circularon por Facebook.

Por el contrario, el año pasado se desmintieron 114 informaciones, de las cuales el 16,6% (19) circularon exclusivamente en WhatsApp. Esa proporción es casi diez puntos menor que la registrada este año (27%).

La diferencia es todavía mayor si se toman en cuenta las informaciones que viajaron al mismo tiempo en WhatsApp y Facebook (13). Las dos categorías representaron en conjunto el 28% (32) de las informaciones detectadas en los primeros meses de 2018 y, este año, el porcentaje subió al 54,6%.

El reinado de Facebook. El reino de las noticias falsas sigue siendo Facebook, aunque en menor proporción que en 2018.

El 66%, o bien, siete de cada diez desmentidos, circuló por esa red social, durante los primeros seis meses del año. Un año atrás, ese porcentaje era del 76%.

FUENTE: PUBLICACIONES DE #NOCOMACUENTO AL 30 DE JUNIO DE CADA AÑO    || J.C. / LA NACIÓN.

¿Por qué el auge WhatsApp?

Entre las razones que explican la expansión de WhatsApp, como vía para desinformar, se encuentra el crecimiento general de la red de mensajería, durante los últimos años.

El número de usuarios de esa plataforma creció en un 233% desde el 2014, año en que fue adquirida por Facebook.

Actualmente, la plataforma cuenta con 1.500 millones de usuarios y, hace cinco años, esa cifra rondaba los 450 millones, según el informe Digital In 2019, elaborado por la consultora We Are Social y la empresa Hootsuite.

Además, esta aplicación tiene la ventaja de que, en muchas ocasiones, su uso está incluido en los planes básicos que ofrecen las empresas telefónicas, situación que permite que las personas puedan usar WhatsApp, aunque no tengan datos para navegar por Internet.

En Costa Rica, el 96% de los clientes de Claro, Kölbi y Movistar utilizan la aplicación. Además, un estudio realizado por la Corporación Latinobarómetro coloca al país como el de mayor penetración de esa red de mensajería en la región.

De acuerdo con ese informe, el 83% de los costarricenses utiliza WhatsApp, mientras que, en Latinoamérica, la media de uso es del 64%, es decir, que en Costa Rica es 19 puntos porcentuales mayor.

Sin embargo, el crecimiento de la desinformación en esa red de mensajería no es un fenómeno exclusivo del país. Por el contrario, WhatsApp fue la vía número uno para distribuir desinformación en las elecciones brasileñas, en las que resultó electo presidente Jair Bolsonaro; y es el medio por el que viajan las cadenas de “noticias falsas” que terminan en linchamientos y muertes en India.

Natália Leal, periodista brasileña de la Agencia Lupa (una iniciativa de verificación similar a #NoComaCuento), explicó para un reportaje de La Nación que otro factor que beneficia la reproducción de contenidos falsos en WhatsApp es que es un espacio de comunicación personal, donde existe mayor confianza en los emisores del mensaje.

Además, las posibilidades de monitoreo por parte de iniciativas de chequeo de datos son mucho más limitadas que en Facebook y Twitter.

“WhatsApp es un terreno sin ley, a diferencia de Twitter y Facebook, que tienen un poco más de control”, dijo Leal.

Política y salud, los temas predilectos

Política y salud fueron las principales temáticas de las informaciones erróneas que circularon a lo largo del primer semestre del año.

Sobre política, se desmintieron 24 comunicaciones falsas y, sobre salud, 11, números que representan el 37,5% y el 17% del total de publicaciones, respectivamente.

Varias de las aclaraciones políticas estuvieron relacionadas con el ámbito educativo. Por ejemplo, se aclaró que las escuelas públicas no celebrarían el “orgullo gay” y que Carlos Alvarado y Claudia Dobles no se oponen a los programas de afectividad y sexualidad del Ministerio de Educación Pública (MEP).

También, fueron recurrentes las aclaraciones sobre iniciativas de ley que, en realidad, no fueron aprobadas por la Asamblea Legislativa.

En el campo de la salud, las informaciones estuvieron principalmente relacionadas con mensajes tipo “cadena” que advierten sobre supuestos productos contaminados.

Por citar un caso, en abril circuló que tanto los productos de la marca Arcor, como los Sabemás, estaban contaminados con salmonela. Ambas informaciones eran falsas.

Uso sistemático de la desinformación

En el primer semestre de este año, La Nación también explicó cómo el uso sistemático de la desinformación, para fines políticos, es cada vez más recurrente y claro en el país.

Se denunció que, desde redes sociales, se incitó a estudiantes de todo el país a abandonar aulas y cerrar calles, con base en informaciones falsas referentes a la celebración del Día Mundial del Orgullo LGBTIQ (lesbianas, gais, bisexuales, trans, intersexo y queer), la educación dual, los baños neutros, las pruebas FARO y la compra de drones.

Además, se denunció que al menos cuatro páginas de Facebook, de corte extremista, divulgaron mensajes que incitaban a la violencia y promovían un “golpe de Estado” en contra del gobierno de Carlos Alvarado, valiéndose de informaciones erróneas. Las proclamas también circularon en mensajes de audio por WhatsApp.

Finalmente, se registró la forma en que la desinformación viaja en grupos de WhatsApp y Telegram que llaman a huelgas en el país.

Durante una semana, La Nación monitoreó las informaciones que se compartieron en cinco de esos chats y descubrió once falsedades con las que se promovían los movimientos de huelga.

Entre ellas la imagen de un youtuber mexicano que se aseguraba, de forma errónea, era el hermano de Carlos Alvarado y recibía un salario millonario por asesorar al presidente.

Imagen que se comparte en redes sociales sobre el supuesto hermano de Carlos Alvarado. Foto: Reproducción.
Imagen que se comparte en redes sociales sobre el supuesto hermano de Carlos Alvarado. Foto: Reproducción.
Tendencias mundiales

En los primeros seis meses del año, #NoComaCuento también publicó 27 informaciones referentes a alfabetización digital y tendencias mundiales sobre desinformación.

Estos son algunos de los temas más importantes abordados:

Instagram en la mira. Sus más de 1.000 millones de usuarios activos al mes y el tener una mayor presencia entre el público joven hacen de Instagram una plataforma ideal para la difusión de “noticias falsas”.

En la elección de 2016 de los Estados Unidos, donde resultó electo Donald Trump, las publicaciones realizadas por la Agencia de Investigación de Internet rusa en Instagram tuvieron el doble de interacciones –comentarios y “me gusta”–, que las distribuidas en Facebook.

Penas contra periodistas. Diferentes gobiernos alrededor del mundo están acallando a la prensa crítica fijando penas de cárcel por difundir “noticias falsas” y realizando procesos legales poco transparentes para detener comunicadores.

El 2018 cerró con 28 periodistas encarcelados alrededor del mundo por difundir “noticias falsas”, según cifras del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en ingles).

Mentiras sobre salud y nutrición. La producción de “noticias falsas” referentes a enfermedades y nutrición es una constante alrededor del mundo, entre otras razones porque se comparten rápida y masivamente.

Por ejemplo, en Costa Rica se reprodujeron, durante los últimos meses, varios mitos referentes a las vacunas contra el sarampión y el papiloma humano.

Apuestas por capacitación. Varios países, como Ucrania, están apostando por incluir temáticas referentes a alfabetización digital en las escuelas, como medida para enfrentar la desinformación. Los resultados son positivos.

Latinoamérica trata de blindar sus elecciones. El impacto de la desinformación en los procesos electorales latinoamericanos es innegable. Por eso varios países están tomando medidas para proteger sus elecciones.

En Uruguay, por citar un caso, los partidos políticos firmaron un pacto ético contra la desinformación y en Argentina más de 80 medios se unieron para crear una iniciativa de chequeo de cara a la contienda electoral.