Giovanni Cordero. 1 marzo
Estos son algunos ejemplos de noticias detectadas en Estados Unidos que incluyen información poco confiable.
Estos son algunos ejemplos de noticias detectadas en Estados Unidos que incluyen información poco confiable.

El paracetamol que brinda la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a sus pacientes está contaminado... La vacuna contra el sarampión puede causar la muerte de niños... El Ministerio de Salud está patrocinando la compra de medicamentos “milagrosos” por Internet.

Todas esas son mentiras que circulan en Costa Rica mediante redes sociales y WhatsApp y que evidencian el riesgo que puede provocar la desinformación sobre la salud de las personas.

El fenómeno no es exclusivo del país, la producción de “noticias falsas” referentes a enfermedades y nutrición es una constante alrededor del mundo, entre otras razones porque se comparten rápida y masivamente.

Dicha situación es ideal para los creadores de contenidos falsos que buscan generar ingresos mediante publicidad digital, ya que entre más clics logren, mayores son sus ganancias.

Además, algunas de esas informaciones pretenden estafar a los usuarios pidiendo datos personales, como números de tarjetas de crédito, para adquirir supuestos medicamentos.

El problema con la mayoría de artículos sobre salud que circulan en redes sociales es que parten de supuestos descubrimientos médicos sobre los que no hay ningún registro, según explica la iniciativa estadounidense Health Feedback, una comunidad de científicos que busca combatir la desinformación en Internet.

Un estudio realizado por ese proyecto, junto con la organización Credibility Coalition, analizó las 100 noticias sobre salud más compartidas en los Estados Unidos, durante el 2018. Solo el 47% de esas notas tenía información con un nivel de credibilidad alto o muy alto.

Datos poco confiables

Las dos informaciones sobre salud que más se compartieron en los Estados Unidos, el año pasado, contenían datos poco confiables.

La primera, compartida 1,7 millones de veces, se titula: ‘Estudio federal revela que marihuana es 100 veces menos dañina que el alcohol y más segura que el tabaco’. La publicación, según el análisis de Health Feedback, realiza una interpretación errónea de un estudio metodológicamente débil.

“El artículo presentaba una visión desequilibrada de la supuesta seguridad de la marihuana y sus beneficios. Se centró en analizar los posibles beneficios para la salud de la marihuana, de los cuales se sabe poco, sin proporcionar también al lector la misma cantidad de información sobre los efectos negativos de la marihuana, como la intoxicación y varios síntomas psicológicos, que han sido bien documentados".

“También hay varias fallas en la metodología del estudio citado, como el hecho de que se utilizaron datos de toxicología en animales y que el margen de exposición no es una medida adecuada del daño por uso crónico, que es la principal preocupación con el cannabis”, dice la evaluación elaborada por el equipo de científicos.

La segunda nota que más se viralizó (se compartió 965.000 veces) fue: ‘Videos muestran diferencias entre pulmones sanos y enfermos’. En esa información los evaluadores encontraron varios problemas, por ejemplo, que se confunde a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica con el cáncer de pulmón.

“El artículo describe cómo la función pulmonar de un fumador empedernido está muy comprometida en comparación con la de un no fumador. No hay duda sobre los efectos nocivos del fumar, pero el artículo contiene algunas afirmaciones de precisión cuestionable, como ‘Debido a que estos pulmones sufren la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), pulmones cancerosos’. Es cierto que la EPOC aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, pero no es el cáncer de pulmón en sí", explican los investigadores.

Del 100% de los compartidos generados por las 100 notas analizadas, el 35% lo proporcionaron informaciones que fueron calificadas por los científicos como de credibilidad científica baja o muy baja. Ese porcentaje significa cerca de 8,5 millones de compartidos.

Gráfico que muestra el alcance que tuvieron las notas de salud más compartidas en los Estados Unidos, según su grado de credibilidad.
Gráfico que muestra el alcance que tuvieron las notas de salud más compartidas en los Estados Unidos, según su grado de credibilidad.
Gráfico que muestra el alcance que tuvieron las notas de salud más compartidas en los Estados Unidos, según su grado de credibilidad.
Gráfico que muestra el alcance que tuvieron las notas de salud más compartidas en los Estados Unidos, según su grado de credibilidad.

Según la investigación de Health Guide, Facebook es la principal vía por donde se distribuyeron los artículos con información engañosa en los Estados Unidos. De hecho, 96 de las 100 publicaciones analizadas se divulgaron en esa red.

Los temas más recurrentes fueron nutrición, tratamientos de enfermedades y componentes de medicamentos.

La iniciativa también encontró que algunos de los artículos con información falsa fueron elaborados por medios de comunicación de alcance global como The Guardian y The Huffington Post.

Lucha internacional

Varios países están impulsando iniciativas, tanto públicas como privadas, para hacerle frente al problema de la desinformación en temas de salud.

A inicios de 2018, nació en España #SaludSinBulos, un proyecto de la Asociación de Investigadores en Salud (AIES) para combatir el aumento en la cantidad de “noticias falsas” que circulaban, principalmente, sobre cáncer de mama y aborto.

La asociación creó una comunidad conformada por profesionales sanitarios, representantes de asociaciones de pacientes y periodistas que evalúan la información sobre salud que circula en redes sociales.

En Brasil, el Consejo Regional de Medicina de Río de Janeiro inició en octubre de 2018 una campaña para que los médicos ayuden en sus consultas a combatir las “noticias falsas", luego de que circularon diferentes artículos que advertían sobre supuestos peligros para las mujeres que se realizaran revisiones contra el cáncer de mama.

En 2017, el Ministerio de Sanidad y Consumo de Sudáfrica entró en estado de emergencia cuando un artículo divulgado en Facebook difundió la idea de que leer mucho causaba cáncer cerebral en los niños, provocando una disminución notoria en la asistencia a las escuelas.

Las autoridades tuvieron que desmentir la información y realizar campañas sobre el tema. Desde esa experiencia mantienen una presencia activa desmintiendo “noticias falsas” referentes a salud.

¿En Costa Rica?

Durante 2018, #NoComaCuento desmintió ocho informaciones relacionadas con salud. De las cuales seis se detectaron en WhatsApp y dos en Facebook.

La mayoría de desmentidos fueron de textos tipo “cadena” que se comparten en varios países de Latinoamérica.

La publicación más reciente explica que el Ministerio de Salud no aportó dinero para que los costarricenses puedan comprar, con un 40% de descuento, un supuesto medicamento contra el dolor de articulaciones y espalda. Esa publicación le pedía a los ticos adquirir los “medicamentos” mediante una página web que en realidad lo que buscaba era realizar estafas.

Otras informaciones que se desmintieron, el año pasado, afirmaban que se están distribuyendo productos lácteos contaminados con salmonella, que Salud sacó varios medicamentos de circulación porque provocaban ‘hemorragia cerebral’ y que se están comercializando manzanas contaminadas con la bacteria listeria.

"Noticias falsas" sobre salud desmentidas en Costa Rica.

Esta información forma parte del proyecto #NoComaCuento, una iniciativa de La Nación que busca analizar la veracidad de la información que circula en redes sociales. Usted puede formar parte de este proyecto enviándonos información que le parezca falsa o poco confiable al WhatsApp 6420-7160 o al correo nocomacuento@nacion.com.

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