
En entrevista con Revista Dominical el analista internacional Daniel Zovatto explicó que en Latinoamérica se está consolidando lo que él llama “MALGA”, una acrónimo de “Make América Latina Great Again”, en referencia a la frase similar acuñada por Donald Trump. Para Zovatto, se ha conformado en el continente un conjunto de presidentes “más o menos devotos” al mandatario estadounidense, especialmente debido al “factor Trump” como injerencia indebida en campañas electorales en la región.
Los dos principales integrantes del MALGA según Zovatto son el presidente de Argentina, Javier Milei, quien incluso recibió apoyo “no solo político, sino financiero” de Estados Unidos en las elecciones de medio periodo, y el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele.
Estos dos son “la primera línea” del MALGA en el sur y el centro del continente, respectivamente.
Pero un nutrido grupo de mandatarios están en la “segunda fila” de este conjunto derechista. Es el caso de Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, en Paraguay; Rodrigo Paz, en Bolivia; Luis Abinader, de República Dominicana; Raúl Mulino, en Panamá; Bernardo Arévalo, en Guatemala y, desde luego, Rodrigo Chaves, en Costa Rica.
Este grupo “no llega al nivel de Bukele y Milei”, según Zovatto, pero sí se identifica con una derecha afín a Trump, aunque tan variopinta como los colores del arcoiris.
Además, en un tercer escalón están los presidentes electos que son cercanos al trumpismo pero aún deben tomar posesión y ejercer el poder. En esta lista está el presidente electo de Honduras, Nasri Asfura, quien en campaña recibió el apoyo explícito y directo de Donald Trump, así como el chileno Kast y, por supuesto, la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández.
En medio de este bloque identificado con las políticas conservadoras y nacionalistas de Trump, el asesor político Danny Quirós, principal estratega detrás de la campaña presidencial de Laura Fernández, ha cultivado fuertes conexiones.

Este hombre, conocido en pasillos de la Asamblea Legislativa desde hace casi dos décadas, goza de contactos con la ultraderecha conservadora que lo han llevado a conocer a los principales exponentes del sector: Javier Milei, Nayib Bukele y José Antonio Kast.
Quirós desempeñó durante buena parte de la campaña de Fernández un rol de asesor tras bambalinas. No obstante, el domingo 11 de enero, el estratega salió a la luz. Ese día la candidata participó en los debates organizados por TSE, y en videos se observa a Quirós subir con rapidez al escenario, interponerse entre la candidata y la prensa, y escoltarla hasta los camerinos para evitar que fuera abordada por periodistas.
En las redes sociales de Quirós abundan fotografías junto a referentes de la derecha latinoamericana, como el presidente electo Kast. También aparece con figuras conservadoras como el actor mexicano Eduardo Verástegui, a quien acompaña con regularidad en actividades internacionales.

El estratega mantiene una ferviente amistad con Verástegui, con quien ha participado en la CPAC en Estados Unidos, donde han desarrollado una importante red de contactos que llegan a las más altas esferas del MALGA. De hecho, en una de estas conferencias Verástegui fue señalado por hacer un gesto idéntico al saludo nazi.
En la CPAC, Quirós ha coincidido con el autor argentino Agustín Laje (a quien llamó “el Messi de la libertad”), politólogo y escritor de extrema derecha que funciona como un “legitimador” de políticos y aspirantes de esta misma rama ideológica, entre ellos, al presidente Javier Milei, con quien Quirós se ha tomado fotografías.
En dicha conferencia también coincidió con Kast, quien Quirós denominó “el mejor presidente de la historia reciente de Chile”.

El estratega también ha coincidido en la CPAC con el periodista Javier Negre, director de medios de comunicación señalados por divulgar desinformación. Tanto Quirós como los medios dirigidos por Negre han celebrado la elección de Laura Fernández como una consolidación de una “verdadera derecha en Hispanoamérica”.
De hecho, Negre ha reivindicado a Fernández como parte del avance de la agenda de la derecha alineada con el gobierno norteamericano. “Arrasó en Costa Rica la candidata de Trump y Marco Rubio. La derecha manda en América”, escribió.
En menos de tres meses Fernández tomará posesión como presidenta en funciones, por tanto, aún está por verse si la mandataria de la continuidad se suma a la corriente trumpista y en qué grado lo hace.
Para el coordinador del Programa de Globalización, Cultura y Desarrollo (PROGLOCDE) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Andrey Pineda Sancho, el chavismo se mueve dentro de un registro de derecha conservadora, pero en lugar de adscribirse a una sola corriente, ha incorporado elementos de distintos conservadurismos.
Esa flexibilidad le ha permitido aglutinar y convocar a una heterogeneidad de actores y sectores que difícilmente se habrían identificado, por ejemplo, con partidos evangélicos.
Pero el MALGA como movimiento ultra conservador está ahí, conformándose, y buscará sumar a una mandataria más a sus filas en un año 2026 en el que también hay elecciones en Perú, Colombia y Brasil. Veremos si la derecha logra seducir a la segunda presidenta de nuestra historia.



