Editorial

Editorial: Nadia Peraza: el mensaje detrás del horror

Aunque la brutalidad de este caso es inusual, resulta una manifestación extrema de una violencia que sufren cotidianamente muchas mujeres. No nos engañemos: Costa Rica conoce la ruta. Lo que falta es la voluntad política de usar los recursos públicos como se debe, con criterios técnicos, transparencia e indicadores de cumplimiento

Nadia Peraza
Nadia Peraza
Nadia Peraza
Nadia Peraza tenía 21 años, una hija de dos años y una amplia historia de violencia conocida por quienes la rodeaban.

El juicio por el femicidio de Nadia Peraza ha revelado una violencia de proporciones nunca vistas. Pero lo que ocurrió fue el punto final de un patrón conocido y tolerado por quienes tienen la obligación de actuar: el Estado y también la sociedad costarricense.

Nadia Peraza tenía 21 años, una hija de dos años y una amplia historia de violencia conocida por quienes la rodeaban. Hubo moretones en los brazos, las piernas, el cuello; el labio partido, denuncias, órdenes de alejamiento y un sujeto con antecedentes de agresión a oficiales de policía un año antes de la muerte de la joven.

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