Editorial

Editorial: ¿Vamos a seguir viendo cómo se roban el oro y devastan el bosque?

Los costarricenses pagamos ¢500 millones al mes por una vigilancia policial que resulta insuficiente frente a un saqueo estructurado y bien financiado. Todo sugiere que llegar a acuerdos de más vigilancia con el régimen Ortega-Murillo para disuadir el paso de barcazas es un acto diplomático pero inefectivo

El Ministerio de Seguridad Pública detuvo a 11 personas durante una incursión al cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos, como parte de las acciones de vigilancia contra la minería ilegal de oro que se realiza en el sitio de difícil acceso.
El Ministerio de Seguridad Pública detuvo a 11 personas durante una incursión al cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos, como parte de las acciones de vigilancia contra la minería ilegal de oro que se realiza en el sitio de difícil acceso. Ministerio de Seguridad Pública
El Ministerio de Seguridad Pública detuvo a 11 personas durante una incursión al cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos, como parte de las acciones de vigilancia contra la minería ilegal de oro que se realiza en el sitio de difícil acceso.
El Ministerio de Seguridad Pública detuvo a 11 personas durante una incursión al cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos. A la derecha, los sacos con material para procesar, de 45 kilos cada uno, son apilados para su posterior traslado. (Ministerio de Seguridad Pública /La Nación)

Cientos de coligalleros no solo nos están robando millones de dólares en oro; también nos dejan el desastre. Lo extraen de las montañas de Crucitas y el cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos, lo cargan en sacos que llevan hasta la ribera del río San Juan, desde donde cruzan la frontera rumbo a Nicaragua. De este lado quedan bosques arrasados, montañas devastadas, suelos contaminados con cianuro y ciudadanos expuestos a agua potencialmente envenenada.

Si eso no bastara, los costarricenses pagamos ¢500 millones al mes por una vigilancia policial que resulta insuficiente frente a un saqueo estructurado y bien financiado, como lo demostraron los reportajes del periodista Christian Montero y el fotoperiodista Alonso Tenorio, publicados el 10 y el 15 de marzo y como lo expusimos en el editorial titulado “Las cuatro dimensiones del saqueo de oro en Conchudita que el país no puede ignorar”, el 13 de marzo.

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