A pesar del foco de violencia que se mantiene en Cartago, en donde la noche de este jueves se reportó un nuevo asesinato, el inicio del año muestra una leve tendencia a la baja en los homicidios a nivel nacional, con una diferencia, hasta este viernes, de 25 crímenes menos, en comparación con el mismo periodo de 2025.
Que las autoridades judiciales lograran sacar de las calles a 74 sospechosos de asesinatos y cabecillas del narco podría ser una pista para entender esta disminución.
Datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), precisan que el país llegó este viernes a 103 homicidios, hace un año hubo 128. San José (32), Limón (17) y Puntarenas (18) son las provincias más violentas.
Cartago, aunque está en el quinto puesto de las zonas con más asesinatos, registra 15 casos y duplica la cifra reportada hace un año, cuando se contabilizaban siete crímenes de este tipo.
Michael Soto, director interino del OIJ, explicó a La Nación que este prematuro cambio obedece a un “plan de reducción de la violencia” integral que ese cuerpo policial implementó a finales de 2023.
Soto precisó que la estrategia no se limita a este año, sino que es el resultado de un trabajo constante que ya venía generando una “proyección de disminución”, bajando de 2,2 homicidios por día a un promedio de 1,9 o 1,8.
Esto, según el jerarca, podría llevar a una disminución más palpable en las cifras al cierre de 2026, sin embargo, reconoció que el fenómeno es una “ciencia social, no una ciencia exacta”.
Ejes de ataque
El plan se enfoca en dos líneas principales: combate al narcotráfico y la venta al menudeo, y desarticulación de estructuras criminales responsables de homicidios.
El OIJ reportó 1.244 casos de narcomenudeo mediante las “operaciones Escudo” en 2025, sumando a esto 900 casos en 2024, para un total de más de 2.000 operaciones por venta de drogas en ese periodo.
Además, la Policía Judicial ha trabajado en la focalización de objetivos, especialmente en los lugares de mayor incidencia y contra los grupos generadores de violencia.
Soto detalló las operaciones de alto impacto desarrolladas desde noviembre de 2023: en la provincia de Limón como los casos Critias, en donde fue desarticulada la estructura de Tony Peña Russell y más recientemente el caso Traición, tras el cual fue desmantelado el cartel del Caribe Sur, de los extraditables Luis y Jordie Picado Grijalba, alias Shock y Noni, respectivamente.

A eso se suman operaciones en Batán contra el grupo de alias Curry; Guápiles, donde fueron detenidos miembros de grupos criminales relacionados con Alejandro Arias Monge (Diablo) y los golpes en Puntarenas a las estructuras de Gordo Ramos y Gordo Daniel.
Golpe a 74 objetivos
El jefe policial destacó que en los últimos dos años sacaron de circulación a 74 objetivos, incluyendo sicarios y líderes criminales, de ese total 44 corresponden a estructuras de alto perfil que fueron desarticuladas en 2025 y otras 30 en 2024. Entre los alias citados por Soto se encuentran Sobrino, Shaggy, Shock y Noni, Peña Russell, Gordo Daniel en Puntarenas, así como golpes a las estructuras de los Myrie y a la banda de Churro (este último se mantiene en fuga). Además, se ha desarticulado “tres o cuatro veces el grupo de los Lara”.
El director interino destacó la Ley de Extradición como una “herramienta sumamente útil” para golpear a las cúpulas criminales. Citó la reciente detención de Jacob Soto, alias Gordillo, vinculado con los grupo de Macho Coca y los hermanos Picado Grijalba, todos en proceso de extradición a Estados Unidos junto con otros cabecillas como Edwin López, alias Pecho de Rata y Celso Gamboa, además de dos costarricenses nacidos en Colombia.
A esto se suman decomisos importantes de armas, como en el caso Encomienda, donde se confiscaron fusiles AR-15 en Limón, caso que dio como resultado el allanamiento a una vivienda en Granadilla de Curridabat y una empresa de poliéster en San Francisco de Dos Ríos, así como las armas decomisadas en la operación Traición y en el caso Guarumal, en la zona sur.
Cautela con cifras
Al ser consultado sobre el porcentaje o el número de la disminución esperada para el cierre de 2026, Soto fue cauto y explicó que las proyecciones se están elaborando con “mucho detalle” y serán presentadas en marzo.
“Es difícil y por eso lo quiero hacer con mucho detalle, porque si yo doy una cifra, después me la van a sacar en cara, entonces la quiero hacer técnicamente lo más cercana a la realidad”, afirmó Soto.
Mencionó, además, que se están utilizando varias fórmulas estadísticas, datos de campo y, por primera vez, se intentará usar “alguna de inteligencia artificial” para cotejar los datos y ofrecer un rango estimado.
Soto enfatizó que el impacto en los homicidios es obra de un trabajo conjunto. “Esto no lo está solucionando OIJ, es un trabajo muy articulado entre todos, con una estrategia muy bien ordenada, muy bien detallada, que no es al azar”, dijo, a la vez que resaltó la colaboración de Fuerza Pública, las policías municipales, el Ministerio Público y los jueces, además de “socios internacionales”, como la DEA y el FBI.

