David Vargas. 16 julio
En el 2017, se llevó a cabo el lanzamiento del primer satélite Centroamericano. La presentación tuvo lugar en el Coyol de Alajuela. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
En el 2017, se llevó a cabo el lanzamiento del primer satélite Centroamericano. La presentación tuvo lugar en el Coyol de Alajuela. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

El 11 de mayo anterior, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) hizo historia al lanzar al espacio el primer satélite costarricense. Bautizado como Batsú-CS1, el dispositivo monitorea el crecimiento de árboles en una finca en San Carlos y la fijación de carbono.

El Batsú-CS1 es un tipo de satélite que se conoce como picosatélite, por su tamaño y masa pequeña. El nuestro fue diseñado y ensamblado en Costa Rica, inspirados en los satélites CubeSat, cuyos estándares fueron desarrollados en las universidades estadounidenses de Stanford y la Universidad Estatal Politécnica, en California.

Dos profesores de ambas universidades, Bob Twiggs y Jordi Puig-Suari, propusieron el diseño de este tipo de vehículos espaciales para poner el espacio al alcance de estudiantes de posgrado. Con capacidades similares al Sputnik (primer satélite artificial lanzado al espacio por la Unión Soviética, en 1957), la idea de los CubeSats era abaratar los costos de poner estos aparatos en órbita.

El plan original de Twiggs y Puig-Suari no era crear un estándar para la creación de picosatélites de bajo costo. Sin embargo, esta forma de diseñarlos tiene grandes ventajas, como el bajo costo de ponerlos en orbita dado su tamaño. Desde que se lanzaron al espacio, por primera vez en el 2003, más de 800 satélites CubeSat se han puesto en órbita.

"Lo que estos profesores no tomaron en cuenta fue la popularidad que los CubeSats iban a tener, siendo utilizados no solo por universidades alrededor del mundo y agencias espaciales, pero también países emergentes en el tema espacial@, destaca Marco Gómez, director de proyectos del Laboratorio de Sistemas Espaciales del Tecnológico de Costa Rica (SETEC Lab).

“Esta tendencia se llama la democratización del espacio, ya que ahora mismo cualquier país puede lanzar satélites a un costo accesible”, agrega.

Esta democratización que menciona Gómez es la que permite que otros centros educativos de la región estén trabajando en su proyecto espacial. Países como Suiza, Colombia, Ecuador y ahora Costa Rica han podido lanzar su primer satélite usando el estándar CubeSat.

En Guatemala, la Universidad del Valle está en las etapas iniciales de desarrollar un sensor multiespectral que detectaría concentraciones de cianobacterias (bacterias capaces de hacer fotosíntesis) desde el espacio. Este sensor se montará en un satélite CubeSat con dimensiones iguales al Batsú-CS1: 10 centímetros cúbico y un kilogramo de peso.

Una particularidad del satélite guatemalteco, que recién bautizaron como Quetzal 1, es que en el proyecto participan siete mujeres estudiantes de la Universidad del Valle. "Con su participación y trabajo, estas jóvenes son un claro ejemplo de que las mujeres tienen la misma capacidad que los hombres para estudiar y desempeñarse en todos los campos científicos y tecnológicos”, indicó Víctor Ayerdi, director del Departamento de Ingeniería Mecánica e investigador de Universidad del Valle de Guatemala (UVG), al periódico guatemalteco Prensa Libre.

“Más allá del excelente trabajo que desempeñan para que este satélite pueda ser una realidad, contribuyen a romper estereotipos que impiden que muchas mujeres puedan realizarse en estos campos, y que nuestra sociedad, en consecuencia, pierda esos talentos. Ellas pueden ser la inspiración para que más niñas y jóvenes se den cuenta de lo que son capaces de hacer, y sigan sus pasos”, declaró.

Los guatemaltecos esperan lanzar su primer satélite en los últimos meses del 2018.