Editorial

Editorial: ¿Qué más debe colapsar en la CCSS para que se enderece su rumbo?

La Caja es hoy una institución atrapada entre la improvisación política y la ausencia de liderazgo. Su cuadro clínico exige un tratamiento inmediato que incluye fortalecer su autonomía, blindar la Junta Directiva frente a intereses políticos y exigir a Hacienda honrar su deuda

Fachada de la CCSS
‘La Nación’ tuvo acceso a los oficios de la CCSS en los que se alerta sobre los problemas derivados del nuevo sistema contable de la institución. Rafael Pacheco Granados
Fachada de la CCSS
CCSS enfrenta problemas por implementación de nuevo sistema contable La CCSS no puede quedar expuesta a más fiascos ni los ciudadanos debemos tolerarlos. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

La situación en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es acongojante. ¿Cuánto más debe agravarse la crisis para que se tomen decisiones robustas que devuelvan rumbo y confianza a la institución? Ya las listas de espera por un servicio médico angustian a un millón de personas; las salas de Emergencias colapsan con enfermos que hacen fila más de medio día por una cama; los proveedores reclaman pagos atrasados por miles de millones; un sistema informático de $45 millones terminó hundido en fallas que hasta obligan a suspender cirugías, y la Junta Directiva se ha convertido en un subibaja de nombramientos y destituciones.

El diagnóstico puede resumirse en: una institución atrapada entre la improvisación política y la ausencia de liderazgo. Tanta deficiencia de dirección es inédita y la propicia, principalmente, la intromisión del gobierno en una entidad que, de acuerdo con la Constitución Política, debe ser autónoma.

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