Editorial

Editorial: Alerta: en Costa Rica avanza la ‘narcodeforestación’

La pista clandestina para aparente uso de avionetas del narco en el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, representa el colmo de la desprotección ambiental y jurídica. Nuestros parques nacionales y áreas protegidas no pueden transformarse en corredores o bodegas de traficantes

Imagen captada con un dron por un equipo de 'La Nación' evidencia la destrucción de bosques y humedales en Gandoca-Manzanillo, cerca de la desembocadura del río
Imagen captada con un dron por un equipo de 'La Nación' evidencia la destrucción de bosques y humedales en Gandoca-Manzanillo, cerca de la desembocadura del río Sixaola y del mar Caribe, para construir una aparente pista clandestina de aterrizaje. Foto:
Imagen captada con un dron por un equipo de 'La Nación' evidencia la destrucción de bosques y humedales en Gandoca-Manzanillo, cerca de la desembocadura del río
Esta imagen, captada con un dron por un equipo de 'La Nación', evidencia la destrucción de bosques y humedales en Gandoca-Manzanillo, para construir una aparente pista clandestina de aterrizaje.

La construcción de una pista clandestina para el aparente uso de avionetas del narcotráfico en pleno Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, en el Caribe sur, representa el colmo de la desprotección ambiental y jurídica. Era lo último que podía suceder en ese santuario de biodiversidad.

La tala de bosque, el relleno del humedal y la transformación de un área protegida en campo para operaciones ilícitas atentan contra la legalidad, el ambiente y la seguridad nacional.

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