Editorial

Editorial: ¿Confiaría sus hijos a la escuela pública? La reveladora pregunta del ‘Antidebate’

En 2022, había 93.000 estudiantes formándose en escuelas y colegios de pago, y el año pasado, ese número subió a 111.000. Si la brecha entre educación pública y privada se amplía, Costa Rica consolidará un sistema educativo de dos velocidades

31\05\24 Alajuela, Guacima, Escuela María Vargas Rodríguez, Nutrición en el comedor escolar. Foto: Jorge Navarro para La Nación
Muchos menores en condición de pobreza aprovechan el servicio de comedores escolares que se ofrece en las escuelas públicas Jorge Navarro para La Nación
31\05\24 Alajuela, Guacima, Escuela María Vargas Rodríguez, Nutrición en el comedor escolar. Foto: Jorge Navarro para La Nación
Muchos menores en condición de pobreza aprovechan el servicio de comedores escolares que se ofrece en las escuelas públicas. (Jorge Navarro para La Nación)

La pregunta a cuatro candidatos presidenciales sobre si matricularían a sus hijos en la escuela pública donde votarán este 1.° de febrero expuso una realidad que la mayoría de los costarricenses conocemos bien. Cuando los ingresos del hogar son insuficientes o inestables, la educación pública suele ser la única opción. Cuando el dinero alcanza, la educación privada se percibe como una alternativa preferible.

En las respuestas de Claudia Dobles, Juan Carlos Hidalgo, Álvaro Ramos y Ariel Robles a ese cuestionamiento planteado en el “Antidebate” del 21 de enero, organizado por TD Más, solo Ramos respondió que sus dos hijas estudian en un centro privado. Los demás optaron por describir el abandono de la infraestructura educativa, escuelas en condiciones indignas, niños que reciben clases bajo árboles porque los inmuebles están destruidos, y modelos de educación pública que alguna vez integraron a estudiantes de distintos orígenes sociales y hoy son solo historia.

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