Editorial

Editorial: Caída de matrícula del MEP: tal vez la discusión urgente sea otra

El sistema educativo debe ser capaz no solo de retener, sino de acompañar eficazmente a las personas hasta la culminación de sus trayectorias formativas, en particular a aquellas que enfrentan mayores barreras sociales, económicas o territoriales

La primera prueba comprensiva de los estudiantes de primaria fue Matemáticas, seguida de Español.

Fotografía: MEP
Los estudiantes de escuela comenzaron sus pruebas comprensivas este lunes con la de Matemáticas, este martes tuvieron Español. Fotografía: MEP
La primera prueba comprensiva de los estudiantes de primaria fue Matemáticas, seguida de Español.

Fotografía: MEP
El derecho a la educación no se limita al acceso inicial; incluye los elementos de permanencia, finalización y calidad como parte de su contenido esencial.

En cuatro años, el sistema educativo público perdió 134.000 estudiantes, según lo reveló un reportaje reciente de nuestra periodista Fernanda Matarrita. La discusión se ha centrado en explicar este hecho a partir de la baja en los nacimientos y la transición poblacional que viene experimentando Costa Rica. Sin embargo, más allá de la cantidad de estudiantes, es vital analizar la calidad de la educación que reciben y su permanencia en el sistema en condiciones de igualdad.

La educación pública es un derecho fundamental y, como tal, la Constitución lo reconoce como un proceso integral y correlacionado en sus diversos ciclos. En el caso de la educación preescolar, general básica y diversificada, nuestra Carta Magna la define como “obligatoria, gratuita y costeada por el erario público”, y añade que el gasto estatal para este sector no puede ser inferior al 8% del PIB.

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