Ángela Ávalos. 1 octubre, 2018
Entre las medidas de contingencia, la CCSS ha tenido que recurrir al apoyo de personal administrativo para mantener la operación de las lavanderías. Esta es la Lavandería Central, ubicada detrás del Hospital México. Foto: CCSS para LN
Entre las medidas de contingencia, la CCSS ha tenido que recurrir al apoyo de personal administrativo para mantener la operación de las lavanderías. Esta es la Lavandería Central, ubicada detrás del Hospital México. Foto: CCSS para LN

El lavado de ropa, el pago de horas extra para el personal y la compra de alimentación para enfermos y trabajadores le ha costado a la Caja más de ¢1.100 millones en los 22 días que acumula la huelga contra el plan fiscal.

Un dato parcial facilitado la tarde de este lunes por la institución, muestra que solo en lavandería se han invertido casi ¢380 millones, monto que incluye más de ¢48 millones destinados al Hospital México para la compra de ropa desechable.

En alimentación se han invertido más de ¢100 millones, y en pago de horas extra el rubro supera los ¢284 millones en hospitales como el Nacional de Geriatría, el Monseñor Sanabria, de Puntarenas; o el Carlos Luis Valverde Vega, en San Ramón.

Además, se destinaron ¢355 millones para garantizar el aprovisionamiento de soluciones salinas (sueros) para la atención de los pacientes en los diferentes servicios hospitalarios.

Desde el inicio de la protesta, la institución dispuso de un fondo de ¢30.000 millones para enfrentar las contingencias de la huelga, que lleva a su haber más de 90.000 citas suspendidas y 3.000 operaciones canceladas en todo el país.

Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), dijo que la principal preocupación son las cirugías por todo el operativo que implican: disponibilidad de salas, enfermeras, cirujanos y personal de apoyo.

"Las medidas de contingencia se han ido implementando desde el 10 de setiembre, cuando se inició la huelga. Hemos estado sustituyendo personal ausente, hemos contratado servicios de lavandería y otros, como nutrición.

“Vienen días, espero yo, en que podamos empezar a programar la vuelta a la normalidad, pero todo depende de la actitud que tomen los líderes sindicales y el personal en huelga”, manifestó Macaya pocos minutos después de conocer la declaratoria de ilegalidad de la huelga emitida esta mañana por la jueza Susana Porras Cascante, del Juzgado de Trabajo del Primer Circuito Judicial de San José.

Ana Lorena Vargas Mena es enfermera en el área de aplicación de quimioterapia en el Hospital México. Ella no ha parado de trabajar desde el inicio de la huelga para atender hasta 100 enfermos diarios que requieren esos tratamientos contra el cáncer. Foto: Albert Marín.
Ana Lorena Vargas Mena es enfermera en el área de aplicación de quimioterapia en el Hospital México. Ella no ha parado de trabajar desde el inicio de la huelga para atender hasta 100 enfermos diarios que requieren esos tratamientos contra el cáncer. Foto: Albert Marín.

El punto climax de esta huelga en el sector salud se produjo hace una semana, cuando empleados en huelga tomaron el área de quirófanos del Hospital San Juan de Dios e impidieron, durante dos horas, la operación de enfermos.

En hospitales como el Monseñor Sanabria, los huelguistas han llegado a amarrarse para impedir la salida de ropa contaminada y el ingreso de ropa limpia, según confirmaron autoridades hospitalarias.

Además, los pacientes han contado sus propias historias de terror, producto de la falta de personal para atender sus necesidades mientras están internados.

Un gran número de profesionales de salud se ha mantenido laborando, incluso doble jornada, para no paralizar servicios críticos, como el de quimioterapia.

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