
El ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez, se refirió a los recientes incidentes de seguridad reportados en colegios —que incluyen amenazas de tiroteo— y detalló las acciones implementadas para atender estas situaciones.
El jerarca detalló que, en casos como el ocurrido en el Liceo Unesco de Pérez Zeledón —donde se detectó la portación de un arma blanca por parte de un estudiante—, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad.
Según indicó, la respuesta incluyó coordinación con la Fuerza Pública, la aplicación del reglamento de conducta al estudiante involucrado y la presentación de denuncias ante la Fiscalía Penal Juvenil y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI).

En cuanto a otras alertas reportadas, el ministro aseguró que todas están siendo investigadas junto al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), mientras que las clases se reactivan bajo supervisión reforzada.
Solo durante este jueves, se registraron tres amenazas en colegios y dos en universidades públicas; en lo que va de abril, se contabilizan al menos 9 amenazas de tiroteos:
- 13 de abril: Santa Catalina de Sena, en Pavas.
- 21 de abril: Liceo de Puriscal, el CTP de Puriscal y el LEB de Siquirres.
- 23 de abril: Colegio Técnico Profesional (CTP) de Sabanilla, Liceo Unesco y el CTP San Isidro. Así como la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Tecnológico de Costa Rica (TEC).
Otras medidas de seguridad
Sánchez explicó que el país cuenta con medidas activas como SEGURRED, un plan integral de gestión del riesgo educativo desarrollado junto a Unicef, que busca consolidar un sistema nacional unificado de seguridad escolar. A esto se suman otros controles específicos:
- Revisión obligatoria de bultos en centros educativos.
- Aplicación del nuevo reglamento de evaluación, con normas claras y acciones correctivas formativas.
- Programas de convivencia, arte y deporte en más de 3600 centros educativos como vía de prevención.
‘La educación empieza en casa’
Por otro lado, el ministro enfatizó que la seguridad también depende del entorno familiar y lanzó un llamado directo a padres y encargados.
“La educación empieza en casa. Los valores se forman en casa, los límites se ponen en casa. Los estudiantes llegan a las aulas con una mochila cargada de sus hogares. Muchos de los problemas que enfrentamos no se forman en los centros educativos, sino en los contextos familiares y comunitarios”, recalcó.
En ese sentido, pidió a las familias supervisar lo que portan sus hijos, conversar sobre valores y establecer límites claros.
“Hablen con ellos sobre valores y consecuencias, pongan límites claros, asuman su responsabilidad como primera escuela de formación. Sin familias comprometidas, no hay sistema educativo que funcione. Ocupamos de todos para avanzar”, agregó.
El jerarca finalizó reiterando que, si bien el MEP tiene protocolos y coordinación interinstitucional activos, la seguridad es una responsabilidad compartida entre el Estado, las instituciones y las familias.
