El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Manuel Salazar-Xirinachs, brindó sus valoraciones acerca del panorama económico de Costa Rica. Advirtió de que el desempleo es bajo porque mucha gente se ha retirado de la fuerza de trabajo y eso es un espejismo. El reto del país es crear empleos de calidad y responder a las necesidades laborales de mujeres y jóvenes, indicó.
Sobre la caída en el tipo de cambio, pidió no extrañarse si empiezan a surgir anuncios negativos en el sector agrícola y en las multinacionales porque, si bien Costa Rica tiene buena fuerza de trabajo y productividad, otros países con condiciones similares pueden resultar mucho más baratos.
Durante una visita a La Nación, el exjerarca del Ministerio de Comercio Exterior (Comex) también se refirió al comportamiento de la inversión pública y a los efectos de la caída en el tipo de cambio. Asimismo, el economista costarricense de 73 años habló del conflico geopolítico en Oriente Medio. Este es un extracto de la entrevista.
— El panorama que tiene la presidenta Laura Fernández es de retos complicados, porque se suma el tema del IVM, que pareciera que ya no ya no es sostenible sin reformas, el tema fiscal y todo el entorno global...
— Costa Rica tiene fortalezas y hay que construir sobre esas fortalezas. El hecho de estar creciendo y esperemos que sigamos creciendo es una fortaleza, pero no podemos dormirnos en los laureles. Debajo de esa tasa de crecimiento, están estos temas del dualismo productivo, de un desempleo que no está mal como tasa, pero que desafortunadamente en parte es bajo porque hay gente que se ha retirado de la fuerza de trabajo, entonces eso no está bueno.
“Sería muy bueno poder incorporar más gente a la fuerza de trabajo, poder incorporar más mujeres y más jóvenes. Si todos esos que se han retirado estuvieran buscando trabajo, la tasa de desempleo sería más alta. Entonces, hay una especie de espejismo por el que no hay que confundirse. Está un reto sin duda de crear empleos de calidad”.
— ¿Cómo ve Cepal a Costa Rica en este en este contexto?
— Un crecimiento del 4,6% en el 2025 a 3,9% en el 2026. En realidad, Costa Rica es uno de los países, junto con República Dominicana y Panamá, que tiene uno de los mejores desempeños y lo ha sostenido.
“Es éxito, pero a la vez es parte del problema porque está concentrado en algunos sectores: zonas francas, servicios modernos, que es espectacular lo que ha crecido y sigue creciendo, dispositivos médicos y turismo, pero el gran problema de Costa Rica es el dualismo productivo: el hecho de que hay alrededor de 250.000 personas en las zonas francas y sin embargo la fuerza de trabajo de Costa Rica son más de 2,5 millones.
“Ahí estamos hablando de un 10%, 12% o 13% de la fuerza laboral que tiene esos empleos de calidad, bien remunerados con sectores modernos de exportación, sin incluir el turismo. Pero el tema es que Costa Rica tiene un 46% de informalidad, lo cual es una sorpresa para una economía que se ha modernizado tanto. Entonces hay un reto de un mercado laboral un poco segmentado. El régimen definitivo crece a tasas mucho más bajas, ahí tenemos comercio, mucha microempresa, etcétera.
“De manera que por el lado del desarrollo productivo, Costa Rica es un caso muy exitoso, pero con temas de ese dualismo requiere soluciones; requiere políticas para que haya más movilidad social, para que haya más crecimiento de empresas medianas y pequeñas, para que haya más inversión en otros sectores”.

— ¿Y sobre el aspecto fiscal?
— Este es un tema clave para toda América Latina. El problema de tener un espacio fiscal limitado tiene muchas necesidades, desde políticas sociales, transferencias, el tema de las pensiones. Si no se tiene el espacio fiscal, un país no puede satisfacer o no puede tener el tipo de políticas sociales que ayudarían a que el crecimiento sea más inclusivo, a que haya una mejor distribución de ingreso, pero el otro problema con el espacio fiscal limitado es que la variable de ajuste es la inversión pública.
“Costa Rica tiene una tasa de inversión pública baja, América Latina también, esto no es un problema solo de Costa Rica. Un reto es aumentar la inversión pública no solo en infraestructura pública, en carreteras, puertos, transporte público. Cuando la inversión pública es baja, la inversión privada también baja. Cuando la inversión pública es potente y fuerte, eso tiene efectos beneficiosos sobre la inversión privada. Así que es clave resolver el tema de mejorar la infraestructura y de tener el espacio fiscal para las inversiones públicas”.
— ¿Qué aspectos destacaría que el país debe revisar?
—El tema de la tasa de inversión pública y cómo financiarla. Resolver este tema de las de las presas porque el daño en términos de productividad es altísimo, es tiempo perdido de de mucha gente.
“El otro problema es la educación, no podemos olvidarnos que si hay algún factor o entre los pocos factores en una lista corta del éxito de Costa Rica y del éxito de cualquier país para la movilidad social y para atraer inversiones, es tener el recurso humano capacitado y sabemos que desafortunadamente varios de los indicadores educativos del país no están bien, no solo en abandono para secundaria, sino resultados en las pruebas PISA, yo diría que ahí es algo que hay que ponerle mucha atención".
Efecto del tipo de cambio bajo
— Hay un factor en los últimos dos años que tiene nervioso al sector exportador y turismo: el comportamiento del tipo de cambio frente al dólar. Como economista y su experiencia en el tema de comercio exterior ¿qué escenario sería el recomendable para tratar de dar un una respuesta a este clamor recurrente de estos sectores?
— Ese es un tema muy importante, particularmente en Costa Rica que está siendo un enorme reto. El tipo cambio es un instrumento o una variable económica que puede favorecer o dañar exportaciones. Costa Rica ha pasado a ser un país con costos de producción muy altos, no nos puede extrañar que empiece a haber anuncios en el sector agrícola y también en el sector de multinacionales porque, a pesar de que tenemos una fuerza de trabajo muy buena y buena productividad, si hay otro país con condiciones similares mucho más barato, bueno pues entonces...
“Es un problema que lleva varios años. Hay un diagnóstico de por qué eso es así: hay una abundancia de dólares, entonces pareciera que es algo lógico. Entran muchos dólares por la inversión extranjera directa, por el turismo, por otras fuentes no medidas no conocidas, creo que es una discusión, no hay solución fácil, eso es algo que ya tienen que verlo las autoridades acá, pero me parece que sí es un tema que es importante que se aborde y que se le encuentre una solución”.
—¿Cuáles son sus apreciaciones sobre la concentración en el tema de atracción de inversión extranjera partiendo de los resultados donde los dispositivos médicos ya garantizan casi la mitad de las exportaciones del país?
“En el caso de Costa Rica hay una parte que tiene el acelerador puesto y otra tiene el freno. Entonces en la que tiene el freno hay que quitarle el freno, es una metáfora. La experiencia internacional ha mostrado que funcionan mucho las políticas de desarrollo productivo. Hay diferentes tipos, por la evidencia es muy convincente todo el tema de las iniciativas clúster. De hecho, el sector de dispositivos médicos de Costa Rica se puede ver como un clúster, la magia del clúster es que hay colaboración entre sector público, el sector privado y el sector académico para resolver cuellos de botella, tener agendas de crecimiento y capacitar a los recursos necesarios. Entonces esa misma filosofía hay que aplicarla a sectores agrícolas y comerciales”.
Sobre la guerra en Irán
— ¿Cuál es el efecto que percibirá la región por el conflicto en Medio Oriente?
— El shock principal este año ha sido la guerra en Irán y todo el conflicto en Oriente Medio que tiene la particularidad y la característica de tener esa arteria por donde pasa un 20% del petróleo que consume el mundo. Además, pasan fertilizantes y una gran cantidad de productos que son claves para las cadenas de valor.
“Con los más de dos meses que tiene la guerra, ya hay impactos. El precio del petróleo subió más de $100 y no sabemos a dónde va a llegar. Eso ya ha afectado el precio de los combustibles en muchos países; en otros países, también ha afectado el balance fiscal porque si un país decide no trasladar todo el incremento de precios en los combustibles, sino subsidiar para proteger al consumidor, ese subsidio cuesta dinero”.
— ¿El choque inflacionario puede derivar en alza de tasas por parte de los bancos centrales en la región? ¿Cuál es el efecto en los temas fiscales y qué margen que tiene Costa Rica aplicar medidas sociales?
— Las expectativas de inflación están subiendo en el mundo si esta guerra se mantiene y eso significa que los bancos centrales con políticas monetarias más relajadas, con tasas de interés más bajas, ya dejaron de bajarlas o algunos están con la perspectiva de subirlas. Es una forma de combatir la inflación, pero a la vez es la forma de encarecer el crédito, la deuda y el servicio de la deuda.
“Entonces, ahí es donde vienen los círculos viciosos de un panorama que se ha vuelto un poco más oscuro con lo que ya ha sucedido. El escenario deseable sería que haya un acuerdo (en la guerra) y se normalice la situación, pero no hay ninguna certeza de que eso vaya a pasar”.

