El Banco Central de Costa Rica (BCCR) registró una intervención histórica en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) durante las últimas semanas para evitar una caída aún más drástica del tipo de cambio del colón respecto al dólar.
Entre el 19 de febrero y el 31 de marzo, el emisor compró $513 millones en el Monex a través de operaciones de estabilización. Estas intervenciones tienen como fin reducir presiones excesivas sobre el tipo de cambio, tanto al alza (mediante la venta de divisas) como a la baja (con la adquisición de dólares).
Actualmente, el tipo de cambio continúa a la baja y llegó a tocar mínimos históricos en el Monex el 26 de marzo, cuando cerró en ¢464,27. Este martes 31 alcanzó una cotización de ¢465,17.
Róger Madrigal, presidente del Banco Central, explicó que la intervención del emisor en el mercado evitó que el precio del dólar fuera más bajo, pero enfatizó que estas operaciones no buscan cambiar la tendencia.
Al ser consultado sobre si estas intervenciones influyen en una reversión del rumbo del precio del dólar, aseguró que no tienen esa finalidad, sino que buscan que “(la caída) sea más ordenada”.
“Tendríamos precios más bajos, no sé cuánto, pero más bajos”, afirmó el jerarca. “En vez de una burbuja que estalle, lo que ha pasado es que se viene desinflando poco a poco”, añadió el presidente del BCCR.
El jerarca negó que esta coyuntura de abundancia de divisas y mayor intervención en el mercado le genere incomodidad al Banco Central, a pesar de que cada vez que adquieren divisas deben emitir colones y, luego, recogerlos para evitar presiones inflacionarias.
“No diría que le ha provocado una incomodidad al Banco, ese es nuestro trabajo, es lo que tenemos que hacer y estamos preparados. En algún sentido, vea lo que está ocurriendo, es administrar una abundancia, no una escasez”, expresó Madrigal.
El economista Vidal Villalobos, por su parte, explicó que el hecho de que la inflación esté negativa permite que el BCCR pueda continuar interviniendo al menos a corto plazo, a pesar de que se emitan colones con cada operación y esto pueda generar presiones inflacionarias.
En ese sentido, Madrigal añadió que el Banco Central tiene las herramientas necesarias para navegar en este tipo de coyunturas de mayor abundancia de divisas y que no cree que necesiten algo más.
Intervención histórica
Desde que se implementó el régimen de flotación administrada en el 2015, donde el tipo de cambio se define por la oferta y demanda, no se registra un primer trimestre con una intervención directa tan alta para evitar volatilidades en el precio de la divisa, ya sea al alza o a la baja, como la observada en este 2026.
Por monto, el más cercano fue el primer trimestre del 2017, cuando el BCCR vendió $177 millones en Monex, con el fin de suavizar presiones al alza en el precio del dólar, que en ese momento oscilaba entre ¢555 y ¢565.
Incluso, en la comparativa anual, el 2026 ya se ubica como el tercer año con el monto más alto de intervención por estabilización, ya sea comprando o vendiendo, a pesar de que solo han transcurrido tres meses del año.
Solamente le superan los $771 millones vendidos durante todo el 2017 y los $601 millones que el ente emisor ofreció al mercado en el 2014, de acuerdo con los registros históricos del Banco Central.
William Porras, economista de Ecoanálisis, explicó que una intervención muy intensa a largo plazo no es sostenible en una economía, ya que podría generar distorsiones, al no reflejar las verdaderas condiciones y presiones del mercado en el precio.
“En el largo plazo no son sostenibles estas condiciones de mercado, porque la economía está siempre inclinada hacia algún lado. En este caso, Costa Rica está en este momento con abundancia. Lo ha dicho el BCCR, que espera que estas intervenciones comiencen a disminuir dentro de tres meses”, señaló Porras, quien añadió que este fenómeno no va a mermar por las intervenciones del emisor.
Lo más habitual, según los registros del Banco Central, aunque no es la norma, es realizar intervenciones de estabilización para suavizar las presiones al alza en el tipo de cambio, a través de la venta de dólares en el mercado.
Antes del 2026, la última ocasión en que el ente emisor intervino mediante la compra de dólares por medio de operaciones de estabilización fue en el 2015. También se dio en el 2014 y en el 2008, pero, en todos los casos, con montos muchísimo menores que los de este año.
Madrigal enfatizó que el Banco Central tiene libertad para intervenir a nivel de monto con estas operaciones, pero agregó que existen causales particulares que delimitan las condiciones para que puedan hacerlo.
“Uno podría estar observando momentos en que el tipo de cambio baja y las ventanillas están muy secas; en algunos casos podemos tener conocimiento de transacciones que son relativamente atípicas, entonces eso es un choque y el Banco interviene“, indicó el presidente del BCCR.
Madrigal señaló que identificaron una operación extraordinaria que generó un flujo atípico de divisas, la cual se irá diluyendo en unos tres meses, vinculada al pago de impuestos, pero que no es parte del grupo de tributos habituales.
El jerarca añadió que, como resultado de estas intervenciones, el país terminará con mayores reservas monetarias internacionales. Actualmente, el saldo se encuentra en $19.145 millones.
Mayor abundancia de divisas
El tipo de cambio se encuentra en mínimos históricos en Monex, con niveles no vistos desde el inicio de la serie del Banco Central, el 6 de diciembre del 2007, ante la mayor abundancia de divisas en el mercado.
Hasta el 27 de marzo, se habían negociado $2.537 millones en Monex, la segunda cifra más alta en la serie del ente emisor para esta parte del año. El monto es mayor en $225 millones al del 2025 y solamente es superado por los $2.589 millones del 2023.
Rodolfo Herrera, presidente ejecutivo de Davibank Costa Rica, explicó que, en el 2023, el volumen promedio diario en Monex de todo el año fue de $41 millones, mientras que para este 2026 era de $41,5 millones al 27 de marzo.
La Dirección de Tesorería del Banco Nacional aseguró que el crecimiento sostenido en la oferta de divisas obedece a factores como la inversión extranjera directa, el aumento de la importancia relativa del régimen especial, así como al dinamismo de las exportaciones, sobre todo, de zonas francas.
Reinaldo Herrera, gerente financiero de Coopenae, recalcó que en esta tendencia también ha influido el mayor endeudamiento del Gobierno en el exterior y que el turismo se ha recuperado.
La Dirección de Tesorería del BN añadió que también hay menor demanda de dólares por la factura petrolera y la importación de materias primas, cuyos precios habían mostrado una tendencia a la baja hasta meses recientes. Esta mayor abundancia de dólares hace necesario que los intermediarios salgan a vender sus excedentes regularmente en Monex.
Villalobos afirmó que existen aspectos coyunturales, como el pago del impuesto de renta, que dejarán de influir en la mayor abundancia de divisas. No obstante, señaló que sí se mantendrán otros, como las exportaciones o el endeudamiento del Gobierno.
Herrera, de Davibank, agregó que los volúmenes de divisas en ventanillas de la entidad muestran una tendencia al alza, conforme aumenta el mercado en general, ya sea por clientes usuales que incrementan sus montos o por nuevos que incorporan más divisas.
El Banco Nacional señaló que sigue registrando, en su gran mayoría, una ventanilla diaria positiva, con mayores compras que ventas. Esta mayor abundancia de dólares se ha visto reflejada en una mayor participación en Monex, indicó la entidad.
El gerente financiero de Coopenae también destacó que han experimentado un aumento importante en las compras que hacen a sus clientes en ventanillas en relación con las ventas. Añadió que esa diferencia, incluso, ha llegado a duplicarse.
