Arturo Pardo V.. 14 noviembre, 2018
En el proyecto, especies como eucalipto, pino y ciprés serían sustituidas por otras nativas, como roble, aguacatillo, arándanos, tucuico y arrayán. Foto: Ruth Garita

El sector de Prusia, que pertenece al Parque Nacional Volcán Irazú, se ha convertido en un lugar cada vez más atractivo para los turistas. En el 2017, por ejemplo, la cifra de visitantes rondó los 90.000 en todo el año.

Quizá, el alto interés de los visitantes tenga que ver con sus plácidos senderos, que suman casi los 13 kilómetros de distancia, en medio del verdor y la tranquilidad de la naturaleza. Esos paisajes podrían cambiar en los próximos años, ofreciendo más seguridad para los turistas, además de otra versión de belleza natural.

Un proyecto de reconstrucción pretende plantar especies autóctonas, representativas de la región para sustituir los árboles de especies exóticas (como pino, ciprés y eucalipto) que amenazan con caerse, o son vulnerables a deslizamientos. Estos riesgos existen por la edad madura de los árboles, su peso y la falta de vegetación rastrera y de sotobosque que podrían ayudar a que se sostengan mejor en el bosque.

Dicho proyecto es un esfuerzo conjunto entre la Escuela de Ingeniería Forestal del TEC y el Área de Conservación Central del SINAC-MINAE y está pronto a iniciar como plan piloto. La iniciativa se realizará en un área de una hectárea (10.800 metros cuadrados).

Ahí se harán cuatro tratamientos en una parcela de 60x60 metros. Esto, a su vez, se repetirá tres veces, en una división de tres parcelas, una de cada especie de árbol exótico. Después de poner a prueba los tratamientos, se elegirá el camino a tomar en el proceso de rehabilitación ecológica para el resto del área.

Las opciones pueden ser la reforestación y la eliminación de especies exóticas (esperando una regeneración natural por medios propios), así como una combinación entre estos dos caminos.

En el caso de la sustitución de los árboles actuales, se haría con especies nativas como roble, aguacatillo, arándano, tucuico y arrayán, todos ellos presentes en el vivero de Prusia.

Alejandro Meza Montoya, director de la Escuela de Ingeniería Forestal y Coordinador del proyecto Plan Piloto de Rehabilitación Ecológica del Sector Prusia del Parque Nacional Volcán Irazú, asegura que el uso de especies nativas para este proyecto tiene altas posibilidades de éxito en función de los objetivos planteados.

“En la actualidad se busca el equilibrio ecológico y cumplir con los objetivos principales del Área Silvestre Protegida, los cuales son la preservación, equilibrio y continuidad de los procesos evolutivos y ecológicos de los ecosistemas. También, se busca salvaguardar la diversidad genética de las especies silvestres, en especial las endémicas, amenazadas o en peligro de extinción, así como proteger y mejorar las zonas acuíferas y las cuencas hidrográficas”, comenta.

La necesidad del cambio

Los árboles exóticos presentes en la zona fueron plantados, principalmente, a finales de la década de los años sesenta. Las especies fueron elegidas por su rápido crecimiento, así como por su adaptabilidad a diferentes suelos. En aquel momento se plantaron 407 hectáreas (69% del área total de Prusia).

Al no recibir ningún mantenimiento, estas especies exóticas -presentes en el sector Prusia- pueden impedir el ingreso de luz, así como la germinación de otras semillas, debido a la profundidad de sus ramas.

Entre los cambios en el hábitat que traería la plantación de otras especies está la posibilidad de que la zona atraiga a algunos animales pequeños como mamíferos o aves, lo que sería algo inédito en el contexto actual, pues la fauna es inexistente en el sector en este momento, a falta de alimentación.

En un lapso de dos años se conocerán los resultados sobre cuál tratamiento será el más apropiado para aplicar en Prusia. Este se realizará en parches, fajas o bloques por sectores, según explicó Meza, quien opina que toda la rehabilitación no podría efectuarse en un periodo menor a los 10 años.

Si es amante de las caminatas y del aire puro, puede estar tranquilo, pues este proceso no afectará el turismo, pues tendrá lugar únicamente en las partes donde hay especies exóticas plantadas.