
La madrugada de este miércoles los vecinos del proyecto Manuel de Jesús Jiménez, en San Francisco de Cartago, se despertaron con el sonido de los morteros derribando paredes de concreto y puertas de acero reforzadas, de varios búnkeres instalados en la zona para venta y consumo de drogas de la banda de Gordo Julio.
En paralelo, en Orotina, Alajuela, un hombre de apellido Gómez, alias Gordo Julio, su mamá (conocida como la Teletubbie) y su hermano (alias Banano), fueron detenidos por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), según confirmó su director interino, Michael Soto, quien dijo que el sospechoso “se estaba escondiendo literalmente”.
Los tres estaban en un condominio con otras dos personas “que, de acuerdo a lo que estamos teniendo como hipótesis, le estaban dando custodia”, añadió Soto. Banano según una fuente judicial vinculada con el caso, aún convaleciente de las serias secuelas que le dejó un ataque armado días atrás. En la propiedad ubicaron vehículos de alta gama como un Mercedes Benz y un auto con una carreta en la que había dos cuadraciclos.
Además, las autoridades buscan a un hombre de apellido Sánchez, quien figura como una pieza clave dentro de la organización y que no fue detenido durante los ocho allanamientos ejecutados en Cartago.
Este ejercicio de la Policía Judicial y la Policía Control de Drogas (PCD), en coordinación con la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico pretende frenar la ola de violencia y homicidios en Cartago, Paraíso y Oreamuno.
El fiscal general, Carlo Díaz, justificó que la cifra de homicidios de la provincia aceleró la decisión de ejectuar la labor conjunta “se tomó la decisión de trabajar de manera conjunta y dar un golpe fuerte a una estructura criminal que está luchando por la venta de drogas con otras estructuras y de alguna manera poder paliar esta cantidad de homicidios”.
Las pesquisas policiales sostienen que la banda de Gordo Julio, en alianza con otros dos grupos criminales, procura desbancar a Los Maruja, la organización de venta de drogas con más años de operar en la provincia.
Gordo Julio, apellidado Campos Pérez, nació el 10 de noviembre de 1995 en el centro de Cartago; sin embargo, registra su domicilio electoral en Desamparados, San José y fue capturado en la casa de su mamá, en Orotina. Es soltero y papá de una niña de casi dos años.
Él aparece como subgerente de una sociedad de responsabilidad limitada, Corporación Bathsheba, inscrita para el comercio en general, venta de vehículos nuevos y usados, ingeniería y construcción. Sin embargo, no se le conoce oficio.


Una de las acciones de este miércoles se ejecutó en el condominio Nobleza de Coris, en una de las residencias del supuesto cabecilla; las demás se realizaron en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez, en donde días atrás fue atacado con arma de fuego un hermano de alias Gordo Julio, quien quedó con severas lesiones tras el atentado.
Oficiales de PCD allanaron cuatro inmuebles usados como venta de drogas en el proyecto habitacional, mientras que agentes judiciales intervinieron otras cuatro propiedades.
Uno de los inmuebles utilizado por el grupo criminal en Cartago está ligado a recientes operativos contra alias Gordo Julio y su estructura.
Según confirmó Erick Calderón, director de la Fuerza Pública de Cartago, la propiedad aparece inscrita a nombre de una funcionaria de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Ella no tiene ningún vínculo con la organización, ni es investigada en esta causa.
Lo que presumen las autoridades es que la funcionaria alquiló el inmueble, al parecer, sin conocer inicialmente qué ocurría en su interior.
Freno a la ola homicida
La violencia en Cartago, que a la fecha reporta 23 homicidios (12 más que al mismo periodo del 2025), responde, según las pesquisas policiales, a las pugnas por territorios para las ventas de drogas protagonizadas por la alianza de tres grupos delictivos: Los Gary/Gery coludidos con los Chacales y Gordo Julio, quienes tratan de apoderarse de las zonas controladas por los Maruja; la organización más poderosa de la Vieja Metrópoli.
De hecho, el día que al hermano de alias Gordo Julio lo balearon, un presunto sicario de los Gery, conocido como Jesquen, fue quien lo llevó hasta el hospital Max Peralta.
Michael Soto, director interino del OIJ,
Este caso nació meses atrás con una investigación del OIJ de Cartago, que guio a las autoridades hasta una de las estructuras señaladas por provocar la ola de muerte que sacude los cartagineses.
Las luchas territoriales se agudizaron de noviembre del año pasado a la fecha. Alias Gordo Julio, en apariencia, controla las ventas de drogas en la urbanización Manuel de Jesús Jiménez, parte de Quircot, Coope Rosales y el centro de Cartago.

Los Maruja, dirigida por dos hermanos de apellido Sánchez, uno de ellos preso y el otro en libertad, tienen como bastión el dominio del cantón de Oreamuno, toda la zona de los Diques, Llanos de Santa Lucía y Orosi.
Un doble crimen ocurrido frente al Convento de los Padres Capuchinos el 11 de enero, habría sido consecuencia de estas rencillas, ya que según la investigación, los fallecidos eran presuntos “cobradores” de los Maruja y, al parecer, fueron ejecutados en venganza porque el 31 de diciembre anterior, esa banda habría asesinado a un miembro de la organización del Gordo Julio, en el proyecto Manuel de Jesús.
Tras las operaciones de este miércoles, las autoridades decomisaron un arma de fuego, munición 5.56, dos vehículos de alta gama, 09 puntas de cocaína, 824 envoltorios de crack, 2.239 envoltorios de marihuana y 1 kg de marihuana comprimida.
Colaboró en esta información, Vanessa Loaiza.
