Revista Dominical

Spotify reporta 0% de música local en Costa Rica: Conozca cómo afecta la economía

¿Qué pierde Costa Rica al no apoyar su música? ‘Revista Dominical’ analiza el impacto económico del sector musical tico en la caída del PIB y su relación con el turismo

La sombra de Xavier X. Jernigan, el locutor DJ de Inteligencia Artificial de Spotify, aparece mientras asiste a la presentación de la última herramienta de Spotify en Ciudad de México el 17 de julio de 2024. Una creciente ola de bandas de inteligencia artificial (IA) está marcando el comienzo de una nueva era donde el trabajo será más escaso para los músicos. Ya sea el rock estilo años 70 de Velvet Sundown o los proyectos de música country "Aventhis" y "The Devil Inside", bandas cuyos miembros son creaciones puramente de IA están obteniendo más de un millón de reproducciones en el gigante de streaming Spotify. (Foto de Rodrigo Oropeza / AFP)
El bajo consumo de música local afecta directamente la capacidad de los artistas ticos para generar ingresos y producir nuevas obras. RODRIGO OROPEZA
La sombra de Xavier X. Jernigan, el locutor DJ de Inteligencia Artificial de Spotify, aparece mientras asiste a la presentación de la última herramienta de Spotify en Ciudad de México el 17 de julio de 2024. Una creciente ola de bandas de inteligencia artificial (IA) está marcando el comienzo de una nueva era donde el trabajo será más escaso para los músicos. Ya sea el rock estilo años 70 de Velvet Sundown o los proyectos de música country "Aventhis" y "The Devil Inside", bandas cuyos miembros son creaciones puramente de IA están obteniendo más de un millón de reproducciones en el gigante de streaming Spotify. (Foto de Rodrigo Oropeza / AFP)
El bajo consumo de música local afecta directamente la capacidad de los artistas ticos para generar ingresos y producir nuevas obras. (RODRIGO OROPEZA/AFP)

La música, ese universo abstracto, siempre tiene detractores. Más si se trata de la criolla: alguna gente piensa que no sirve, que es pérdida de tiempo, y que es mejor afuera. Pero ese cuento ya está añejo. Lo cierto es que, cuando un pueblo no defiende su arte, se afecta la economía local; cuando se le invierte, vemos réditos.

Tomemos San José, por ejemplo. Aunque es el epicentro de los conciertos masivos, cada vez tiene menos venues. Los más grandes -los teatros Nacional y Melico, el INS Estadio y Parque Viva- son inalcanzables para el artista promedio, en términos presupuestarios. Y si buscara un espacio más pequeño, la situación no mejora: hoy solo sobreviven El Sótano o Pepper Club.

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