Revista Dominical

¿Qué es el ‘lobby’ o cabildeo? Así influyen los grupos poderosos en los que toman decisiones

Se puede hacer lobby con temas variados: desde la discusión de un impuesto, hasta la construcción de un hospital, la concesión de puerto o la venta de un banco

El ejercicio del lobby o cabildeo no es bueno o malo en sí mismo, sino que, sencillamente, es parte de la democracia y la naturaleza humana. Sin embargo, la defensa lícita de intereses particulares se puede convertir fácilmente en tráfico de influencias cuando no hay regulación.
El ejercicio del lobby o cabildeo no es bueno o malo en sí mismo, sino que, sencillamente, es parte de la democracia y la naturaleza humana. José Cordero

La definición típica del cabildeo es que consiste en la influencia o presión que ejerce un grupo con intereses sobre personas con el poder de tomar decisiones, como diputados, ministros o incluso presidentes. Esta defensa de intereses no es buena o mala en sí misma, sino que, sencillamente, es parte de la democracia y la naturaleza humana.

Pese a que el cabildeo y la influencia por parte de grupos poderosos es cotidiana en la Asamblea Legislativa y los ministerios, la palabra lobby está rodeada de un halo de tabú y secretismo. Nadie acepta haberse reunido con lobistas, ningún lobista acepta que trabaja como tal.

De acuerdo con la politóloga Eugenia Aguirre, el objetivo central del cabildeo es influenciar la toma de decisiones de las personas con poder. Por su parte, un lobista o cabildero es una persona contratada o designada por los grupos de interés para facilitar ese proceso de influencia.

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