Ángela Ávalos. 21 mayo
La Asociación Obras del Espíritu Santo tuvo sus orígenes en el 2000, cuando, según informa su página, el padre Sergio Valverde sintió un llamado de Dios. La obra, relatan, comenzó con los indigentes. Estas son parte de las instalaciones de la Asociación. Foto: John Durán
La Asociación Obras del Espíritu Santo tuvo sus orígenes en el 2000, cuando, según informa su página, el padre Sergio Valverde sintió un llamado de Dios. La obra, relatan, comenzó con los indigentes. Estas son parte de las instalaciones de la Asociación. Foto: John Durán

El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) recomendó a la Asociación Obras del Espíritu Santo mejorar la rendición de cuentas sobre el uso de más de ¢158 millones que se le giran anualmente para la atención de más de un centenar de menores.

De acuerdo con el informe del Departamento Financiero Contable del Patronato, (PANI-DFC-TC-INF-017-2019), "la Asociación Obras del Espíritu Santo muestra nivel medio de riesgo en temas de uso, control y manejo de los fondos transferidos por el Patronato Nacional de la Infancia (...)

“(...) también existen debilidades de bajo impacto para el correcto uso de dichos recursos, sigue siendo importante poner atención a los detalles y la reglamentación vigente”.

Óscar Cascante, coordinador de ese departamento, explicó mediante correo electrónico que ese nivel de riesgo implica “subsanar debilidades” y "no amerita la suspensión (de las transferencias) u otra medida drástica”.

El Patronato descubrió que más de ¢4 millones fueron utilizados en el 2018 por esta Asociación para compras no autorizadas.

En el documento, del 28 de marzo, fueron detectados siete pagos de combustible a vehículos que no están inscritos a nombre de la Asociación, por montos que van de los ¢14.000 a los ¢40.000, para un total de ¢196.000.

También hallaron pagos durante el 2018 por ¢2,5 millones a proveedores que no estaban inscritos como lo exige la ley, y la cancelación de servicios públicos que tampoco están registrados a nombre de la Asociación, por casi ¢400.000.

En total, esa organización tendría que devolver al Patronato poco más de ¢4 millones “por gastos no contemplados en la normativa vigente”.

El jefe de Contabilidad de la Asociación Obras del Espíritu Santo, Alexánder Alvarado, manifestó, vía correo electrónico, que estos pagos “fueron elevados ante las autoridades del PANI como reclamo administrativo, pues consideramos que fueron utilizados en los rubros que permite el PANI”.

“Estamos operando con normalidad. Recibido el informe anual del Patronato hemos procedido a aplicar todas las recomendaciones”, concluyeron.

Anteriormente, en setiembre del 2016, el PANI había realizado otro informe en el cual, según Óscar Cascante, concluyó que existía un adecuado control interno en el manejo de los fondos transferidos por el PANI.

Reforzar el control sobre fondos

Esta Asociación, liderada por el sacerdote católico Sergio Valverde Espinoza –quien además es su representante legal– es considerada por el PANI como una de sus opciones de protección para menores de edad.

Funciona desde hace 12 años y, en la actualidad, tiene 38 obras o ministerios destinados a la atención de menores en pobreza y sus familias, principalmente del barrio Cristo Rey, en San José.

En total, según informa en su página web, beneficia a 70.000 menores de edad; de ellos, unos 48.000 están en riesgo social.

Solo el año pasado, el PANI giró a Obras del Espíritu Santo más de ¢158 millones provenientes de fondos públicos.

Esos dineros corresponden a los aportes para la manutención de 100 menores de edad atendidos en el programa diurno de esa Asociación. Por cada uno, giró ¢120.496 mensuales.

El dinero también cubre la subvención de otros 15 menores atendidos en el programa residencial de esa organización, por ¢334.123.0 cada uno al mes.

Alexander Alvarado, de las Obras del Espíritu Santo, enfatizó; “el informe en ningún lugar apunta que estemos haciendo un mal uso de los recursos; todo lo contrario. Lo que se nos ha indicado son recomendaciones y observaciones para fortalecer nuestros procesos actuales”.

La realización de este informe coincide con el interés de las autoridades de esa institución pública por reforzar el control de los fondos girados a instituciones que velan por la niñez.

Entre las recomendaciones emitidas a esta Asociación, se incluye la aplicación de medidas elementales de contabilidad, como presentar los libros contables debidamente legalizados y tener un expediente debidamente foliado de todos los trabajadores, incluyendo las hojas de delincuencia actualizadas.

Al mismo tiempo, se les recomienda elaborar con detalle la lista de bienes o servicios adquiridos y garantizar que sus proveedores estén inscritos ante la administración tributaria, como lo exige la ley.

Una de las principales medidas recomendadas es la elaboración por escrito de los mecanismos de control necesarios que garanticen el adecuado uso de los recursos, con los mecanismos de control, las acciones y responsables para la ejecución y pago de bienes y servicios con los recursos aportados por el PANI.