Aida Faingezicht Waisleder, integrante del Consejo Directivo del Teatro Nacional, rechazó que el traslado de unas puertas del inmueble en un pick-up constituyera una crisis. En su lugar, cuestionó su difusión por parte de una “fisgona de Paso Ancho” y sostuvo que el director no debía referirse a lo ocurrido para “no agrandar las cosas”.
“En este caso, ver en un camión una puerta, no es una situación de crisis, perdón, ni siquiera llega a eso, llega a una fisgona de Paso Ancho con intereses propios ahí adentro que no son solo los de ella, son los de alguien más", aseguró Faingezicht durante la sesión del Consejo Directivo del teatro del 18 de noviembre de 2025.
Según consta en el documento ACTA-CD-TNCR-030-2025-ORDINARIA-18-11-2025, cuya copia obtuvo La Nación, en la sesión participaron los miembros del consejo Olman Vargas, Esteban Mata, Margaret Grigsby y Aida Faingezicht, así como el director de la institución, Guillermo Madriz.
Esta sesión se realizó tres días después de la difusión en redes sociales de las imágenes de las puertas. Se ausentó el ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, quien preside el cuerpo.
Faingezicht (conocida como Aida Fishman) cuestionó la divulgación de la imagen en redes sociales. La fotografía fue publicada por la artista plástica y restauradora Paquita Cruz, quien a finales del año anterior había solicitado explicaciones por lo que aparentaba ser un manejo inadecuado de estas piezas patrimoniales.
“La malicia de quienes están en el interior y de quienes desean afectar la actividad, la acción del Director, del Ministro, etcétera, etcétera, que es muy, muy puntual y en épocas electorales más puntual todavía, no, esas cosas no se escapan. Que tomaran la foto una bendita puerta del Teatro Nacional, una señora que la vio, ¿cómo una señora sabía que era una puerta del Teatro Nacional en un pick-up?“, expresó Faingezicht, según consta en el acta.
En entrevista con La Nación el 6 de marzo, Faingezicht aseguró que no se impactó ni “sintió ninguna alarma” ante el traslado de las puertas centenarias en el pick-up. “¿Qué les iba a pasar? Nada les iba a pasar a unas puertas de madera sólida que hay que restaurarles una pintura que está toda reventada”, dijo a este diario.

Durante la sesión, el director del Teatro Nacional, Guillermo Madriz, también cuestionó la difusión de la imagen. “Si yo tomo la foto, se la envío al director del Teatro y le digo: ‘revise esto’. Si lo que se busca es generar una connotación en redes, a sabiendas de que puede dar publicidad, entonces se publica”, indicó.
‘El director no tiene por qué responder’
Más adelante, Faingezicht sugirió que no se le diera "cabida a respuestas en el máximo nivel de personas". Argumentó que, ante una situación de crisis, la figura principal debe resguardarse.
“No tiene ningún sentido, la pregunta no es al director del Teatro. El director no tiene por qué responder. No hay que agrandar las cosas”, añadió.
En esa línea, Margaret Grigsby señaló que se encontraban en etapa electoral y agregó que el director del teatro no debía responder por una puerta, debido a que para eso “está un señor encargado”.
“Si lo contesta el nivel más alto quiere decir que es una crisis enorme, si lo contesta un nivel más operativo quiere decir que es un tema operativo y nos faltan dos meses todavía de última etapa electoral, para mí es muy importante”, aseveró Grigsby.
Previamente había indicado que la situación era “terrible en todo sentido” y planteó la posibilidad de colocar un dispositivo de rastreo a las puertas. “No lo dije en broma Guillermo, yo sí pienso que dependiendo de las cosas que salgan, no está de más ponerle un air tag para saber dónde está (el par de puertas)”.
Por su parte, Olman Vargas reconoció que hubo un manejo inadecuado de las piezas. “El descuido es que no se embaló de la manera adecuada por el tipo de elemento que considera y de ahí ahora con las redes sociales todo es terrible. Parece que la gente está esperando ahí para tomar una foto, pero si a partir de que sale, definitivamente era un error y debe resolverse”, mencionó.
Además, Guillermo Madriz expuso que la empresa Reyco, constructora a cargo del proyecto, fue la que otorgó las puertas al taller donde se harían las restauraciones. “Él reconoce el error que se comete, tomamos medidas, obviamente, para que esto no vuelva a suceder, incluso llevando una bitácora del control de las salidas del resto de las puertas que se van a estar reparando”, señaló.
“El Director General del Teatro no tiene nada que estar haciendo, respondiendo sobre una puerta, para eso está un señor encargado (...). Si lo contesta el nivel más alto quiere decir que es una crisis enorme, si lo contesta un nivel más operativo quiere decir que es un tema operativo y nos faltan dos meses todavía de última etapa electoral, para mí es muy importante”.
— Margaret Grigsby

