Fútbol Nacional

Pablo Campos, el mensajero de Herediano con relaciones en cuatro equipos

En Guanacasteca se registran movimientos de dinero a su nombre que sumados superan los ¢25 millones en la recién concluida temporada. Con otros clubes o sus dirigentes se ha relacionado en el pasado por medio de sociedades anónimas

Pablo Campos Araya, empleado de Fuerza Herediana, amigo de Jafet Soto y mensajero del equipo florense, es más que eso. Es un actor que se ha relacionado con cuatro equipos del fútbol costarricense o sus dirigentes.

Municipal Grecia, Guadalupe F.C, el Club Sport Herediano y la Asociación Deportiva Guanacasteca (ADG) han tenido o tienen que ver con él. No porque preste laborales de mensajería a las cuatro instituciones.

En el equipo pampero se registran a su nombre ingresos y retiro de dinero de una cuenta y en todos los demás clubes ha tenido nexos en sociedades con dirigentes de esos equipos.

En la ADG, a su nombre se registran abonos por un “préstamo puente”, el depósito de ¢13 millones de “taquilla” o el retiro de ¢100.000 por concepto de “adelanto a Jossimar Arias”, el gerente deportivo guanacasteco. ¿Por qué? Según el presidente del equipo, Jorge Arias, y el propio Campos, si figura en movimientos bancarios se debe a los servicios de mensajería a la institución, a pesar de que, a 203 kilómetros de Nicoya, en el cantón central de Heredia, debe hacer la misma tarea.

La cuenta que al parecer también tiene alguna tarjeta de crédito ligada, registra con frecuencia gastos en gasolineras de Heredia.

En tanto, cuando hablamos de retiro de dinero, Campos dijo no recordar cuando le mencionamos el detallado como “adelanto Jossimar y retira Pablo Campos”. Arias, en cambioi, aseguró que el mensajero no está autorizado para sacar dinero.

Pablo Andrés Araya Campos, mensajero del Herediano

El más reciente vínculo conecta a Campos y al gerente de la ADG, Olman Sánchez, con los dueños y directores de Guadalupe.

El mensajero es el fiscal en una sociedad, Artículos Deportivos Pirma de Costa Rica S.A, donde figura como tesorero Flavio Davino Rodríguez, uno de los reconocidos inversionistas de Guadalupe. En dicha entidad es secretario Jafet Soto Molina, quien fue asistente junto a Davino en la Selección tica dirigida por Lavolpe en el 2011.

Otro mexicano, Diego Antonio Ríos León es quien preside esa sociedad y otra de similar nombre (Pirma Deportiva Costa Rica S.A), en la que Davino también aparece, pero como fiscal.

Ambas entidades se crearon coincidiendo con la llegada de la marca de uniformes Pirma, de México, tanto a Guadalupe como al Herediano.

Olman Sánchez, por su parte, es el actual gerente de la Asociación Deportiva Guanacasteca, adonde llegó hace unos ocho meses, proveniente de Guadalupe, luego de ser asistente de gerencia. A pesar de su cargo actual, figura como tesorero en Guadalupe Futbol Club GFC S.A, el mismo nombre comercial con el que compite el equipo de Goicoechea.

En esa entidad comparte cargos con Antonio Abasolo, presidente y uno de los dueños del club, así como con Robert Garbanzo, secretario de la sociedad y gerente del conjunto josefino.

Jafet Soto reconoció en un diálogo con La Nación lleno de revelaciones que fue él quien invitó a los hermanos Davino a invertir en Belén (hoy Guadalupe), así como a Antonio Abasolo, con quien llegó el técnico Fernando Palomeque, que ha pasado como entrenador por Belén, Grecia, Herediano y fue asesor guadalupano.

En el 2016 Jafet Soto se vinculó con Robert Garbanzo y Alejandro Abasolo, hijo de Antonio, en una sociedad llamada Corporación Grama Deportiva SA, en la que los tres eran socios. En enero del año anterior fueron excluidos Soto y Abasolo y la sociedad pasó a llamarse Garba Marketing Corporation S.A.

Jafet Soto no duda en llamar a Pablo Campos como su gran amigo. Lo tiene de mensajero en Fuerza Herediana (en planilla), lo ha puesto como fiscal en varias sociedades y hasta fueron socios en una de ellas. Además, en el negocio de venta de carros le ha otorgado poderes para que lo represente.

Estuvieron vinculados en Fuerza Florense S.A, donde Soto era presidente, el mensajero fiscal, junto al presidente de Herediano, Juan Carlos Retana, como tesorero, y Yanury Morales, la periodista herediana, como tesorera. La entidad fue disuelta por falta de pago de impuestos.

Agencia Moreliana S.A. también unió a Jafet Soto y Pablo Campos. Allí fueron socios. La sociedad, constituida en julio del 2018, ya hoy no existe.

Lajaf S.A. también vincula a los dos amigos. La sociedad, involucrada en la compra de acciones del 50% del capital de Fuerza Griega, con dineros de esa empresa, es presidida por Jafet Soto y Pablo Campos es el fiscal.

A finales del 2019 en la junta directiva de Fuerza Griega apareció como fiscal Pablo Campos, al mismo tiempo que Pablo Salazar pasó a ser tesorero y apoderado, mientras ejercía de asistente técnico en Herediano. Ese hecho, más pagos realizados por Jafet Soto, a través de Lajaf S.A., y por Orlando Moreira, descubrieron una relación que provocó sanciones para Salazar, Soto y Moreira por parte de dos comités de la Fedefutbol. Todo empezó a salir a la luz cuando el exaccionista de Grecia Cristian González reveló en La Nación su secreto mejor guardado: ‘Vendí el 50% de las acciones a Jafet Soto’

Los dos Pablos, empleados de Fuerza Herediana, quedaron inmersos en un conflicto de intereses que descubrió La Nación con las mismas personas involucradas en dos clubes al mismo tiempo. El Comité de Ética restó importancia a la tesis de que solo se trataba de un favor de Jafet Soto para con un amigo mexicano, que supuestamente le había solicitado no solo comprar las acciones, sino también prestarle el dinero para ello.

Hoy, la relación de Pablo Campos con movimientos bancarios de guanacasteca provoca la necesidad de una nueva investigación, a criterio del presidente del Comité de Licencias, Jorge Gutiérrez. Su instancia puede analizar lo actuado por los clubes o los administradores de franquicias, como la Asociación Deportiva Guanasteca; puede determinar, por ejemplo, si Herediano tiene o no responsabilidad en lo actuado por sus colaboradores. Según el cuadro florense, se trata de acciones ajenas al club. Mientras tanto, el Comité de Ética no puede ser accionado, pues ni siquiera existe, como reconoció su expresidente.

Tanto Olman Sanchez, el gerente guanacasteco, como Robert Garbanzo, su homólogo guadalupano, restaron importancia al hecho de que compartan cargos directivos en la sociedad Guadalupe Futbol Club GFC S.A., junto al mismo presidente Antonio Abasolo.

Ambos dijeron que esa entidad no tiene nada que ver con el futbol ni con el equipo. Según el relato de uno y otro, Sánchez no es socio y solo prestó su nombre porque trabajada en Guadalupe cuando se fundó la sociedad.

“La habíamos formado para un tema de vender publicidad… en los buses y algunas vallas. Es una sociedad enteramente mía. Olman nunca fue parte del negocio. Se me había olvidado sacarlo”, fueron algunas de las respuestas del gerente de Guadalupe.

En lo que sí discrepó Sánchez fue en el tema de su participación. Si bien indicó que lo pusieron de tesorero por un formalismo, dijo que tuvo actividad en el negocio.

“En algún momento tratamos de hacer negocios, por eso la sociedad, pero actualmente no, desde que salí de Guadalupe no tengo vínculos con ellos”.

Ambos restaron importancia a ese ligamen de cara a un posible conflicto de interés a raíz del último juego de la fase regular, en donde empataron y, según el presidente de Jicaral, “Guanacasteca y Guadalupe habían jugado al monito”.

“Es un tema meramente de pensar lo que se quiera. El morbo se lo hace cada quien, a su conveniencia, en este caso es una sociedad fuera futbol y un muchacho que había trabajado con nosotros. Yo no le veo el morbo, la gente querrá verlo a su conveniencia”, dijo Garbanzo.

Al margen de esa confluencia de gerentes de ambos equipos en una sociedad, el tema cobra relevancia por la aparición de Pablo Campos en las cuentas de Guanacaste, así como por el reclamo hecho por el presidente jicaraleño, Roy Barrantes (afectado su equipo por el resultado en el Colleya Fonseca).

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