
Tras su expulsión del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), la diputada Melina Ajoy tuvo un gesto de cercanía con el presidente Rodrigo Chaves durante una gira en Puntarenas el 29 de abril.
Solo un día antes, el Tribunal de Ética del PUSC resolvió expulsarla tras votar en contra del levantamiento de la inmunidad del presidente Chaves, lo que impidió que enfrentara el año pasado dos procesos, uno judicial y otro administrativo.
Durante la gira, el mandatario llamó a la tarima, durante una conferencia, a varios diputados electos y en ejercicio del oficialismo, así como a legisladores de otras fracciones afines al chavismo. Entre ellos estuvo Melina Ajoy, a quien recibió con un beso y un fuerte abrazo.
Chaves, durante la conferencia de prensa, llamó a Ajoy y calificó como una “medalla de méritos” su expulsión.
“Vea doña Melina, que lo echen a uno de un partido como el PUSC, con un diputado, yo me imagino que se debe sentir como que lo echen a uno de un bar o restaurante que no existe. La felicito, mujer valiente. Gracias”, le agregó.
La referencia del mandatario es porque en las pasadas elecciones de febrero, los socialcristianos solo obtuvieron una diputación: la de Abril Gordienko, por San José.
Además de Ajoy, en marzo pasado, el Tribunal de Ética de la Unidad abrió un proceso contra cinco diputados por el mismo caso vinculado a Chaves.
Los otros legisladores a los que se les inició el proceso son Carlos Andrés Robles y María Marta Carballo, quienes aún son parte de la fracción parlamentaria de la Unidad; así como Leslye Bojorges, el cual se declaró independiente a finales de enero, al anunciar su apoyo al chavismo y su entonces candidata, Laura Fernández.
De momento, Ajoy y Horacio Alvarado fueron expulsados, mientras que Robles presentó la tarde de este jueves su renuncia a la agrupación. Es decir, únicamente falta resolver el proceso de Carballo.

Inmunidad presidencial
En setiembre del año pasado, los cinco congresistas votaron en contra del desafuero de Chaves para afrontar un proceso judicial por el presunto delito de concusión por el Caso BCIE-Cariñitos, en el que la Fiscalía General lo acusó de presionar al contratista Christian Bulgarelli para que le entregara $32.000 a Federico Cruz, Choreco, quien era asesor presidencial en el primer año de gobierno.
El pago era, supuestamente, una condición para recibir un contrato por $405.000 con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para darle servicios de comunicación a la Casa Presidencial.
En diciembre, los cinco socialcristianos salvaron nuevamente a Chaves del desafuero, frente al proceso por beligerancia política que realizó el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) contra el mandatario, por declaraciones que presuntamente atentaron contra la imparcialidad política a la que está obligado el mandatario, por norma constitucional.
Así actuaron los socialcristianos, pese a que el candidato presidencial del PUSC, Juan Carlos Hidalgo, pidió a su fracción votar a favor de levantar el fuero de Chaves. Posteriormente, anunció que marginaría de su campaña a quienes apoyaron al mandatario.
