Editorial

Editorial: Líbano: la tragedia de un país bajo el fuego de Israel y Hezbolá

Las acciones de Hezbolá e Israel han desatado una tragedia que castiga a millones de inocentes. La ofensiva israelí, justificada en su origen, ha rebasado toda proporción y ha acelerado el colapso libanés

Líbano se vio arrastrado a la guerra regional el 2 de marzo, cuando el movimiento proiraní Hezbollah lanzó un ataque contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei.
Líbano se vio arrastrado a la guerra regional el 2 de marzo, cuando el movimiento proiraní Hezbollah lanzó un ataque contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei. RABIH DAHER
Líbano se vio arrastrado a la guerra regional el 2 de marzo, cuando el movimiento proiraní Hezbollah lanzó un ataque contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei.
En relación con Líbano, en principio, el objetivo manifiesto de Israel es legítimo. Las tácticas empleadas, sin embargo, han sido totalmente desproporcionadas. (RABIH DAHER/AFP)

Atrapado por la debilidad y disfuncionalidad de su aparato estatal, sus divisiones sectarias, un enorme control de la organización político-terrorista Hezbolá (apéndice del régimen iraní) y la incesante agresividad de Israel, Líbano es una víctima crónica de los conflictos del Cercano Oriente. Durante las últimas dos semanas, su sufrimiento múltiple ha adquirido particular agudeza, y nada indica que la enorme tragedia que hoy golpea a su población vaya a ceder en corto tiempo. Al contrario, es posible que empeore.

El 2 de este mes, dos días después de que Israel y Estados Unidos decidieran emprender una guerra contra Irán sin objetivos claros ni planes de salida, Hezbolá se sumó al conflicto con el lanzamiento de misiles e incursiones puntuales contra el territorio israelí.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌