Editorial

Editorial: El ‘cambio profundo’ que le prometió Laura Fernández a un país dividido

La presidenta electa no debería mirar con desdén el hecho de que se apresta a gobernar una nación prácticamente dividida en partes iguales. En un país fragmentado, preservar la paz social y fortalecer la cohesión nacional debe ser un objetivo superior de cualquier proyecto de gobernanza

01/02/2026 San José, Centro,  Laura Fernández en  el día de las Elecciones 2026.
01/02/2026 San José, Centro, Laura Fernández en el día de las Elecciones 2026. JorgeNavarro para LaNacionyLaTeja
01/02/2026 San José, Centro,  Laura Fernández en  el día de las Elecciones 2026.
Laura Fernández se verá tentada a echar más fuego a la hoguera, provocar más polarización o desacreditar, pero, por el bienestar del país, debe evitar esa estrategia. Acá, la noche del domingo 1.° de febrero. (JorgeNavarro para LaNacionyLaTeja/Jorge Navarro)

La presidenta electa, Laura Fernández, prometió en su discurso de triunfo impulsar un cambio “profundo e irreversible” para que el país retome la senda del crecimiento económico, el progreso y la libertad. El ofrecimiento abre expectativas, pero también genera una inevitable incertidumbre por el alcance de ese cambio, de cuán radicales serán las reformas y la manera en que se construyan y ejecuten.

Ella, por su formación como politóloga, no puede mirar con desdén el hecho de que se apresta a gobernar un país prácticamente dividido en partes iguales. Aunque triunfó con un contundente 48,3% de los votos, un bloque de 51,7% del electorado se inclinó por otros candidatos y otras visiones de país que, es fácil de inferir, se contraponen al estilo y muchas propuestas de la administración de Rodrigo Chaves. En términos absolutos, ese bloque que no se inclinó por ella como opción política lo componen 1.275.620 ciudadanos –de acuerdo con el último corte del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE)– frente a 1.191.727 que la apoyaron.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌