Editorial

Editorial: Cuatro candidatos reavivan idea de separar la Sala IV del Poder Judicial: ¿modernización o retroceso?

Serían los diputados quienes definirían la separación mediante una reforma constitucional inevitablemente expuesta a intereses partidarios. Lo prudente es defender la jurisdicción constitucional existente y desconcentrarla

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Cuatro candidatos de 20 proponen la autonomía de la Sala Constitucional. Canva
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candidatos Eliécer Feinzaig, Laura Fernández, Ariel Robles y Fernando Zamora externaron su postura a favor de separar la Sala IV del Poder Judicial. (Canva/Canva)

El debate sobre sacar a la Sala Constitucional del Poder Judicial regresó al escenario político con propuestas de cuatro candidatos presidenciales que impulsan convertirla en un tribunal autónomo. En teoría, la idea parece atractiva: mayor independencia, imparcialidad y una separación más tajante entre la justicia constitucional y el resto del Poder Judicial. Pero pasar del plano conceptual al político es otra cosa. El país no atraviesa tiempos de serenidad institucional ni de confianza entre poderes, y reformas de este calibre exigen suma prudencia.

Para comenzar, serían los diputados quienes definirían la separación mediante una reforma constitucional inevitablemente expuesta a intereses partidarios. Nada garantiza que la discusión se guíe por criterios técnicos y no por resentimientos acumulados contra un tribunal que, desde 1989, ha frenado abusos, corregido excesos y obligado a gobernantes y jerarcas públicos a ceñirse a la Constitución. En un contexto donde algunos hablan incluso de “una limpia del Poder Judicial”, el riesgo de moldear un Tribunal Constitucional a la medida de intereses políticos es alto. Solo ese hecho justifica cautela extrema.

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