
Los buenos amigos no solo hacen la vida más agradable. También pueden convertirse en un factor que proteja su salud física y mental e incluso aumente la probabilidad de vivir más tiempo.
Lo que debe saber:
- Los vínculos sanos disminuyen los niveles de cortisol (la hormona del estrés), y reducen la ansiedad.
- Mantener amistades sólidas mejora la salud cardiovascular e inmunológica, lo que incrementa la longevidad hasta un 50%.
- No importa cuántos amigos tenga, sino la calidad de esos vínculos.
Según la ciencia, las personas con vínculos sociales sanos tienen mejores niveles de bienestar, menos estrés y una recuperación más favorable ante enfermedades.
Un estudio de casi 80 años realizado por el Harvard Study of Adult Development, aplicado a más de 700 personas, reveló que la calidad de los vínculos personales es el mayor indicador de salud física, bienestar y longevidad.
“El hallazgo sorprendente es que nuestras relaciones y la felicidad que sentimos en ellas influyen poderosamente en nuestra salud. (...) Cuidar el cuerpo es importante, pero cultivar las relaciones también es una forma de autocuidado”, afirmó Robert Waldinger, director del estudio.
Este 30 de julio, Día Internacional de la Amistad, el tema vuelve a cobrar relevancia y, ante esto, una psicóloga recuerda que cultivar relaciones cercanas también es una forma de cuidar la salud.
Mucho más que compañía: así actúan las amistades en su cerebro
Cuando usted comparte una preocupación con alguien de confianza, probablemente sienta alivio. Esa sensación no ocurre solo “en la cabeza”.
Según la psicóloga Grace Chacón, parte de la red médica MediSmart, el apoyo social tiene efectos importantes en el cerebro.
“Esto baja mucho nuestro nivel de cortisol, que es la hormona del estrés, porque nos sentimos apoyados, nos validan nuestras emociones, nos dan un punto de vista distinto, y entonces logramos estar mejor con nosotros mismos y con las personas que nos rodean“, explicó.
Ese efecto también repercute en personas que viven con ansiedad.
La especialista señala, además, que las amistades permiten sentirse escuchados y acompañados, y ayudan a ver los problemas desde otra perspectiva.
Por otra parte, una buena amistad fortalece la autoestima, ya que muchas veces son los amigos quienes logran reconocer fortalezas que la propia persona todavía no identifica y ofrecen retroalimentación que impulsa el crecimiento personal.
¿Pueden ayudarle a vivir más? Beneficios en la salud física
Las amistades saludables no solo mejoran el estado de ánimo. También pueden reflejarse en distintos aspectos de la salud física, entre ellos:
- Favorecen la salud arterial y cardiovascular.
- Fortalecen el sistema inmunológico.
- Ayudan a una mejor recuperación después de una enfermedad.
- Facilitan la resolución de conflictos gracias a nuevas perspectivas.
- Estimulan el desarrollo cerebral al mantenerse socialmente activo.
- Se asocian con una menor presencia de enfermedades degenerativas.
Según la psicóloga Grace Chacón, todos estos efectos hacen que las personas rodeadas de buenas amistades puedan aumentar hasta en un 50% la probabilidad de vivir más que quienes permanecen aisladas.
También el estudio de Harvard encontró que las personas con buenos vínculos tenían una mejor salud.
“Las personas que estaban más satisfechas en sus relaciones a los 50 años eran las más saludables a los 80″, señala el estudio.
Las señales de una amistad beneficiosa
Identificar si una relación aporta bienestar resulta clave para la estabilidad emocional. Así como existen relaciones que aportan bienestar, también hay vínculos que generan desgaste emocional.
Para la psicóloga, una amistad saludable tiene varias características:
- Le hace sentir bienestar y seguridad.
- Le permite ser usted mismo.
- Respeta sus límites.
- Celebra sus logros.
- Está presente en los momentos difíciles.
- Existe equilibrio entre dar y recibir.
- Permite expresar desacuerdos sin miedo.
- Favorece el crecimiento personal.
En cambio, si después de compartir con alguien usted suele sentirse juzgado, agotado o presionado para actuar de cierta manera, vale la pena reflexionar sobre esa relación.

¿Y si hacer amigos le cuesta mucho?
Por otro lado, hay personas para las que la timidez o la ansiedad social hacen que iniciar una amistad parezca una tarea imposible. En esos casos, la especialista recomienda empezar por cambiar la expectativa.
“Primero que nada, tener claro que no es tan importante la cantidad como la calidad. Una sola buena amistad puede aportar muchísimo. Para las personas tímidas, es muy importante buscar gente que se parezca a uno, con valores e intereses parecidos", señaló.
Cuando existe ansiedad intensa, también puede ser útil recibir apoyo psicológico para desarrollar habilidades sociales.
“No le decimos al paciente que vaya a una fiesta a hablarle a todos, sino que empiece por acercamientos pequeños, como ofrecer una servilleta o decir un simple ‘hola’”, destacó Chacón.
Con el tiempo, esas pequeñas experiencias ayudan a ganar confianza.
Consejos para mantener amistades sanas y duraderas
Chacón aclaró que las relaciones no deben idealizarse, sino cuidarse mediante acciones intencionales que alimenten la confianza. Por eso, compartió una serie de pautas para cultivar estos afectos a lo largo de los años:
- Dedicar tiempo de calidad: Enviar un mensaje ocasional, hacer una llamada mensual o coordinar un café cada 15 días ayuda a darle mantenimiento a la relación.
- Escuchar con atención: Guardar el celular, mirar a los ojos y prestar verdadera atención a lo que la otra persona expresa sin interrumpir.
- Demostrar gratitud: Expresar el cariño de forma abierta y recordar al amigo lo importante que es su presencia.
- Ser un confidente confiable: Respetar los acuerdos y guardar los secretos con máxima seriedad para fortalecer la base de la confianza.
- Ser auténtico y vulnerable: Permitirse mostrar las debilidades y tristezas, ya que compartir la vulnerabilidad crea conexiones profundas.
- Aprender a reparar conflictos: Invertir energía en hablar a tiempo cuando algo molesta, pidiendo disculpas o buscando acuerdos sin dar por terminada la amistad ante el primer error.
“Es muy importante aprender a ser un buen amigo para poder tener buenas amistades, amistades sanas y que perduren con el tiempo”, concluye la psicóloga.
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