La actual reacción soberanista no es una anomalía ni un ‘retroceso’, sino la consecuencia histórica a un liberalismo sin un enemigo real, que se expandió hasta convertirse en un orden cerrado sobre sí mismo
Etiquetas globalización
Todos los países que firmaron sin cesar tratados bilaterales y regionales han contribuido a la situación actual. Es mezquino endilgar a Trump toda la culpa pues el sistema ha venido resquebrajándose desde hace décadas
El desafío consiste en construir un modelo que combine proyección global con arraigo local, demostrando que en tiempos de nacionalismos económicos, existe un camino alternativo: el de una globalización inteligente


