Columnistas

La historia como advertencia

El desafío consiste en construir un modelo que combine proyección global con arraigo local, demostrando que en tiempos de nacionalismos económicos, existe un camino alternativo: el de una globalización inteligente

Contenedor con la bandera de Costa Rica siendo levantado por una grúa en un puerto, simbolizando comercio internacional y acuerdos económicos.
Para Costa Rica, el respeto a los acuerdos comerciales es vital para su subsistencia económica. Imagen: Shutterstock

En las primeras páginas de Las consecuencias económicas de la paz, escrito en 1919, John Maynard Keynes, el economista más influyente del siglo XX, dibuja un retrato nostálgico de Europa antes de 1914. Describe a un habitante de Londres que, sentado en su cama, podía ordenar por teléfono productos de cualquier rincón del mundo para que fueran entregados a su puerta, invertir su fortuna en recursos naturales y empresas de cualquier continente, y considerar este orden de cosas normal, permanente e inalterable. Para aquel londinense privilegiado, las guerras y conflictos parecían fantasmas del pasado, impensables entre naciones civilizadas tan estrechamente entrelazadas por el comercio y las finanzas.

Sin embargo, como bien se sabe, aquel mundo interconectado donde prosperaba una globalización elemental pero efectiva se derrumbó con estrépito. La I Guerra Mundial no solo destruyó millones de vidas, sino también el delicado tejido económico internacional que se había formado durante décadas de paz relativa. El sistema que parecía inquebrantable se reveló frágil ante las tensiones geopolíticas.

Las recientes medidas arancelarias adoptadas por Estados Unidos y el progresivo cuestionamiento del sistema económico internacional establecido luego de la II Guerra Mundial presentan paralelismos con episodios anteriores. La situación recuerda, guardando las debidas proporciones, lo ocurrido en la década de 1930 con la implementación de la Ley Smoot-Hawley, que elevó significativamente los aranceles estadounidenses durante la Gran Depresión.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌