Ángela Ávalos. 29 marzo
La foto de Elena Pagliarini, enfermera hospital de Cremona, al norte de Italia, se hizo viral en redes hace unos días. Retrata a la profesional extenuada, sobre el teclado de su computadora, tras una agotadora jornada. La foto se ha convertido en la imagen del agotamiento extremo del personal sanitario del norte de Italia, en primera línea de la lucha contra la epidemia del coronavirus.
La foto de Elena Pagliarini, enfermera hospital de Cremona, al norte de Italia, se hizo viral en redes hace unos días. Retrata a la profesional extenuada, sobre el teclado de su computadora, tras una agotadora jornada. La foto se ha convertido en la imagen del agotamiento extremo del personal sanitario del norte de Italia, en primera línea de la lucha contra la epidemia del coronavirus.

Los hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) preparan física y emocionalmente a su personal; principalmente, a quienes laboran en atención directa de pacientes, para que no sucumban en el primer gran impacto de la ola de enfermos que podría provocar la pandemia por covid-19 en Costa Rica.

En estas primeras semanas se ha recurrido a reducir la cantidad de funcionarios en trabajo presencial en algunos centros de salud: todo aquel que todavía no es realmente necesario se envía a vacaciones o a hacer teletrabajo.

Entre quienes permanecen en primera línea de batalla están aquellos que laboran en servicios como Emergencias y Cuidado Intensivo, y los responsables de la atención en piso de los pacientes internados.También personal de farmacia y laboratorio, y los Ataps (Técnicos en Atención Primaria en Salud), de los Ebáis, y el personal médico y de redes que ahora realiza la consulta en la modalidad telefónica.

Por el momento, todos ellos desempeñan sus funciones en los roles asignados y con los periodos de descanso establecidos para esos puestos.

“La intención es no recargar de trabajo como una medida de protección, igual que las vacaciones. Buscamos disminuir la cantidad de contagios al tener menos personal en esta primera fase. Todo trabajador es necesario, pero no es imprescindible que todos estén al mismo tiempo en el centro de salud”, explicó el jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Nacional de Niños, Max Figueroa Malavassi.

Los centros de salud también intentan distribuir la carga preparando a sus trabajadores para lo que viene, pues por ahora Costa Rica no ha entrado en el pico máximo de casos.

Esta es una medida que se toma tanto para proteger la salud física como la mental del personal.De esta forma, Costa Rica pretende evitar, en la medida de lo posible, las escenas de hospitales desbordados y personal de salud extenuado y 'quemado’ como se han visto en Italia, España o Estados Unidos.

Hasta este sábado, en el país se tenían confirmados 295 personas con el nuevo coronavirus y dos fallecidos. De ellos 15 están internados, seis de ellos en Cuidado Intensivo.

De los contagiados, 52 son trabajadores de la salud, informó Román Macaya, presidente ejecutivo de la CCSS.

Sin embargo, los números aún son bajos, pues el ministro de Salud, Daniel Salas Peraza, advirtió que todavía no se ha llegado al pico de la curva.

“Faltan varias semanas para llegar a ese pico y cuando ya vayamos saliendo podemos ir soltando poco a poco las medidas pero en este momento se hace muy necesario que sigamos las recomendaciones de no ir a lugares públicos si no es necesario”, reiteró Salas, como lo ha hecho en las últimas tres semanas.

Trabajadores de la salud del Hospital Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, España, uno de los países más golpeados por la pandemia de covid-19. Foto: AFP
Trabajadores de la salud del Hospital Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, España, uno de los países más golpeados por la pandemia de covid-19. Foto: AFP
Contención y pausas activas

Desde el nivel central de la Caja, y con apoyo de la Coordinación Nacional de Psicología, se han girado lineamientos a los centros de salud para que hagan un plan que aumente la capacidad de enfrentamiento de del personal a la ansiedad, la angustia y el estrés que esta crisis les va a provocar, dijo Marta Vindas González, encargada de ese despacho.

Si bien es cierto muchos de estos funcionarios están entrenados para trabajar en situaciones de alto estrés laboral, una de las enseñanzas que ha dejado covid-19 en estos días en todo el mundo es que tiene el potencial de sobrepasar cualquier capacidad de respuesta.

En estos días, que aún no son críticos en Costa Rica, a los trabajadores se les refuerza la idea del autocuidado con cuestiones tan básicas como comer bien y a sus tiempos, procurar dormir lo necesario y realizar actividad física. Son formas para administrar la energía y guardar fuerzas para lo que pueda venir a la vuelta de pocos días.

Uno de los hospitales en donde se ha tenido que dar un acompañamiento más cercano es el San Rafael de Alajuela. Ahí, según reconoció Vindas, el personal entró en crisis desde el principio, cuando se detectaron los primeros contagiados entre los trabajadores que tuvieron contacto con un médico.

"La primera línea de impacto sufrió angustia, ansiedad y culpa por exponer también a sus familias a la infección con el nuevo coronavirus”, reconoció Vindas.

El colapso de los servicios de salud en otros países se ha presentado porque la gente no tomó a tiempo medidas para cortar la transmisión, y esto provocó un incremento acelerado en poco tiempo de la demanda de hospitalización, especialmente de Cuidado Intensivo.

Por eso, las autoridades del Ministerio de Salud y de la Caja han insistido a la población en la necesidad de que no salgan de sus casas, no organicen ni acudan a actividades masivas, protejan a sus mayores y respeten las medidas de mitigación ordenadas desde el Poder Ejecutivo, como las únicas vías para evitar un incremento exponencial del número de enfermos en pocos días.

Esto es lo que se pretende evitar en Costa Rica con las acciones que se están tomando desde que se registró aquí el primer caso de covid-19, el 6 de marzo.

“Sabemos que llegará el momento de tener personal con sobrecarga de trabajo, enfermos y en cuarentena. Procuramos darles hoy la mayor cantidad de herramientas para cuando llegue ese momento. Somos conscientes de que en pocas semanas nos vamos a enfrentar a lo más fuerte. Todos somos conscientes de lo que sigue”, Max Figueroa Malavassi, jefe de Psiquiatría, Hospital Nacional de Niños.

“Estamos usando estrategias específicas para prevenir o tratar el burn out (síndrome del trabajador quemado por el exceso de trabajo o estrés) y las llamadas pausas activas. La situación de crisis sí la tenemos con el recurso humano, principalmente en los centros donde se han confirmado casos positivos”, comentó Vindas.

Un ejemplo reciente de esto lo dio el Hospital San Juan de Dios, que ha organizado pausas activas para los trabajadores y con el fin también de que los usuarios del hospital se den cuenta de que el personal está preparado para esta emergencia.

Según Virias Mejías, jefa de Enfermería del San Juan, esas pausas activas se hacen tres veces al día: la primera, a las 10 a. m., luego otra a las 6 p. m. y la última a las 12 medianoche. Son unos 15 minutos en donde rezan y se dan ánimo entre sí utilizando canciones de fondo.

El gerente médico de la Caja, Mario Ruiz Cubillo, ha dicho que la institución está tomando todas las previsiones en personal, equipo e infraestructura preparándose para el peor de los escenarios, esperando, sin embargo, lo mejor.

En esa vía, hoy se acompaña al personal y se les da lo que se conoce como primeros auxilios psicológicos, a pesar de que la CCSS solo cuenta con 280 psicólogos para todo el país.

La ventaja, comentó Vindas, es que se canceló la consulta externa en Psicología de manera temporal, y esto ha permitido dedicar tiempo a la atención de crisis en hospitales clave, como el de Alajuela, donde la infección de personal e incluso, el registro de la primera muerte por covid-19 ahí de un reconocido médico alajuelense, ha generado un fuerte clima de ansiedad.

En el caso del nuevo centro único para la atención de estos enfermos respiratorios, que funcionará pronto en las instalaciones del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), se tuvo que dar contención al personal por todos los cambios que esa medida representó para ellos.

"Llegará un momento en que esto cambiará y tendrá que ser administrado de otra manera. Pese a estar entrenados y acostumbrados a la adrenalina que genera trabajar en un servicio como esos, estamos reiterando el autocuidado, respetar las horas de sueño, el descanso, los periodos de esparcimiento,y enviamos información correcta y oportuna.

“Parte de la preparación es mantener al personal saludable. Una porción está con la mínima exposición para tenerlo disponible la mayor parte del tiempo cuando se presente el momento crítico”, advirtió Max Figueroa.

Lista de reemplazos

La Caja tiene, además, un plan de sustitución de aquellos funcionarios que enfermen, deban ser enviados a cuarentena o caigan rendidos por la atención de esta crisis, confirmó Walter Campos Paniagua, subdirector de la Dirección de Administración y Gestión de Personal de la Caja.

Esta institución maneja una base de 10.000 trabajadores interinos, que son quienes usualmente realizan sustituciones por incapacidad.

Se recurrirá a ellos en un primer momento para reemplazar a quien enferme o se agote, en caso de que la demanda de servicios de hospitalización se dispare.

Además, la CCSS cuenta con una bolsa de empleo con más de 360.000 oferentes que incluyen todo tipo de puestos, desde personal de salud hasta choferes o trabajadores de mantenimiento, a quienes se podría recurrir en caso necesario.

A estas personas se les envió un correo con la solicitud de actualizar su perfil.

"En el hospital de Alajuela, hubo crisis desde el principio. La primera línea de impacto sufrió angustia, ansiedad y culpa por exponer también a sus familias a la infección con el nuevo coronavirus”, Marta Vindas González, coordinadora nacional de Psicología de la CCSS.

"La Junta Directiva lo que abrió fue un procedimiento de sustitución que posibilita a los centros a sustituir personal temporalmente por covid-19. Son sustituciones temporales, por el tiempo que dure la emergencia.

“También estamos trabajando en los perfiles de difícil reclutamiento, como los terapeutas respiratorios y los técnicos en imágenes médicas. Ya se ha hablado con colegios profesionales y universidades, que nos han facilitado todo el directorio de quienes están disponibles para recurrir a ellos en caso de escasez”, informó Campos.

¿Hasta cuánto personal temporal se puede contratar? No se sabe. Los números que siga arrojando covid-19 en Costa Rica son los que marcarán la pauta.

“Nunca, nunca, nunca habíamos tenido una situación tan especial. No sabemos cuánto podemos contratar. Para esto, hay un fondo de emergencia definido por las autoridades de la institución”, comentó el funcionario en alusión a los ¢65.000 millones que dispone la CCSS, por ahora, para la atención de esta crisis.