Daniela Cerdas E., Patricia Recio. 28 marzo
Ministro de Salud anuncia nuevas medidas que regirán este fin de semana para procurar que más gente se queda en la casa. Foto: Ministerio de Salud.
Ministro de Salud anuncia nuevas medidas que regirán este fin de semana para procurar que más gente se queda en la casa. Foto: Ministerio de Salud.

El Ministerio de Salud anunció que, a partir de este sábado 28 de marzo, se cerrarán todos los establecimientos con permiso sanitario desde las 8 p. m. durante los fines de semana, lo que incluye viernes, sábado y domingo.

Únicamente, se permitirá la entrega a domicilio de medicamentos y comida.

La medida incluye la totalidad de establecimientos que tengan permisos de funcionamiento y que tengan atención directa al público.

Excepciones

El Ministerio excluyó de la medida a los supermercados, abastecedores y pulperías, así como los centros de salud públicos y privados y todo aquel establecimiento que no brinde atención al público presencial.

La restricción tampoco aplica para funerarias ni para las instituciones que, por su naturaleza, deben permanecer abiertas, como los servicios de Migración, Aduanas, Fitosanitario del Estado, puestos fronterizos terrestres, marítimos y aéreos.

295 casos y 15 internados

Los casos por nuevo coronavirus en el país llegaron este sábado a 295 personas confirmadas. Se trata de personas entre uno y 87 años de edad.

Según el reporte de Salud a la fecha se registran 157 hombres y 138 mujeres.

El ministro de Salud, Daniel Salas, inició su mensaje de este sábado lamentando el hecho de que aumentó el número de personas internadas.

Según dijo, actualmente hay 15 personas en centros médicos. De estas, seis están en cuidados intensivos.

Las edades de los pacientes que han requerido hospitalización van de los 36 a los 66 años.

“Es lamentable decir, pero esta cifra va a seguir aumentando. Si esta cifra sigue aumentando en las siguientes semanas, no va a haber la oportunidad de las personas que van a ir ingresando a cuidados intensivos de darles la atención que se merece”, dijo el ministro.

El ministro también lamentó el hecho de que continúan llegando reportes sobre mucha actividad en las calles y recordó, una vez más, que nadie está exento de contraer covid-19.

“La gente se desespera, pero no es momento para estresarse, porque esto está empezando. Si no hacemos caso de quedarnos en las casas, puede que no tenga la posibilidad de tener un respirador”, dijo.

El ministro de Salud dijo que los bar-restaurantes que se aprovechen de esa condición para mantener su actividad de bar, pese a la prohibición, se exponen al riesgo de que se les suspenda el permiso para la actividad comercial.

Hasta este sábado, dijo tres personas han sido dadas de alta y se mantiene el número de dos fallecidos. Sin embargo, el ministro insistió en que habrá más fallecimientos.

Asimismo, Salas insistió en que las medidas anunciadas hasta ahora han sido responsables y analizadas.

“Se pueden tomar medidas más fuertes como si fueran niños pequeños que hay que restringirles la libertad de salir, se pueden tomar medidas más fuertes (...) Nadie está exento, políticos, famosos, cualquiera puede enfermar. De los que tenemos en las Unidades de Cuidados Intensivos solo uno es un adulto mayor, no hay excepción”, agregó.

Ante la consulta sobre el llamado a cuarentena, emitido por la Unión Médica, el ministro dijo que la cuarentena obligatoria no es necesaria.

“Es una medida que se contempla en el momento que lo consideremos así”, afirmó.

Salas fue enfático en que se han realizado proyecciones en las que, dependiendo de la repuesta de la población, se podría rebasar la capacidad de los servicios de cuidados intensivos.

“Estamos tratando de aumentar la capacidad instalada en todo el país, nuestro objetivo muy priorizado en los siguientes días es dotar a los servicios de la Caja para que la prueba esté disponible; en algún momento se va a rebasar las 500 pruebas por día. Esto está empezando”, insistió.

Atención en casa

El presidente de ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Román Macaya, anunció que, como parte de las medidas para maximizar el distanciamiento social, iniciaron un plan piloto para atender a los pacientes del Centro Nacional del Dolor de forma remota.

De esta forma, dijo, se le otorgará a las familias equipos e instrucciones para que puedan tomarles la presión o frecuencia cardíaca a los que requieren ser monitoreados.

En tanto, a los pacientes de terapia física se le daría atención por medio de videos personalizados que llegarán vía correo electrónico o Whatsapp.

El Centro Nacional del Dolor atiende unos 11.700 pacientes al año, de los cuales un 60% está constituido por adultos mayores.

El presidente de la Caja también dijo que cada vez más asegurados están utilizando el sistema de solicitud de envío de medicamentos a domicilio.

Según detalló, 2.669 pacientes aprovechan esta modalidad. Para hacerlo los interesados deben llamar al 905-MISALUD (6472583).

52 funcionarios de la Caja con covid-19

Según la información dada a conocer por el presidente de la institución, hasta este sábado se contabilizaban 52 funcionarios de la Caja que dieron positivo con covid-19.

La mayoría pertenece al Hospital de Alajuela. Sin embargo, también se reportó un número (no especificado) de funcionarios del servicio de Neurocirugía del Hospital México. Todos ellos, dijo el jerarca, se encuentran en aislamiento, al tiempo que el servicio fue reabierto.

Macaya también adelantó que se encuentran en las fases finales para la apertura del Centro Nacional de Rehabilitación, como hospital exclusivo para casos de nuevo coronavirus.

Ese centro quedará listo esta semana, pero eso no significa que esta semana ya habrá pacientes ahí internados, pues en ese espacio no habrá unidades de cuidados intensivos.

Plan de sanciones

Además, el gobierno impulsará dos proyectos para modificar la Ley General de Salud y la Ley de Tránsito.

El primero busca aplicar multas para las personas que incumplan órdenes sanitarias que irían de un salario base de ¢450.000 en adelante.

El segundo proyecto, relacionado con la Ley de Tránsito, buscaría aumentar a ¢107.000 la multa por incumplir la restricción vehicular sanitaria, que actualmente es de ¢23.415.