Irene Rodríguez. 7 abril
Para determinar si se tiene una variante del SARS-CoV-2, se hace un análisis gen por gen del virus. Imagen con fines lustrativos. Fotografía: Jonathan Jiménez Flores para Grupo Nación.
Para determinar si se tiene una variante del SARS-CoV-2, se hace un análisis gen por gen del virus. Imagen con fines lustrativos. Fotografía: Jonathan Jiménez Flores para Grupo Nación.

Autoridades de salud confirmaron la presencia en Costa Rica de la variante surgida en Brasil del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19.

Un análisis genómico realizado por el Laboratorio de Microbiología del Hospital Nacional de Niños determinó que este subtipo del virus se encontró en dos costarricenses.

El primer paciente es un hombre, de 28 años, residente en Alajuela, quien presentó fiebre, escalofríos, tos y mialgias (dolores musculares).

También se registró en una mujer de 32 años, vecina de Heredia. Sus síntomas fueron escalofríos, tos, dolor de cabeza, trastornos del gusto y mialgias.

La variante detectada por primera vez en Brasil tiene como nombre científico 20J/501Y.V3 y pertenece al linaje P.

“El linaje P1 se ha asociado con una mayor transmisibilidad, una disminución en la efectividad de los anticuerpos neutralizantes (evasión de la respuesta inmune, y esto podría restar eventualmente la eficacia de las vacunas) y con casos de reinfección”, manifestó Francisco Duarte, director del Laboratorio de Análisis Genómico del Inciensa.

El Instituto Costarricense de Investigación en Nutrición y Salud (Inciensa), que lidera estos análisis, también encontró tres casos adicionales de la variante 20H/501Y.V2 (linaje B.1.351), inicialmente detectada en Sudáfrica; y, un caso de la variante 20I/501Y.V1, descrita originalmente en el Reino Unido.

Estos casos corresponden también a costarricenses, que residen en los cantones de Santo Domingo, Barva y San Pablo, todos de Heredia. No se tiene mayor información acerca de sus síntomas.

Esta es la primera vez que nuestro país se detecta la variante brasileña, pero desde febrero pasado se habían reportado las que fueron vistas por primera vez en Reino Unido y Sudáfrica. Estas tres variantes constituyen las llamadas variantes de preocupación (VOC, por sus siglas en inglés).

La ciencia sigue de cerca a las VOC porque podrían ser más transmisibles, más letales o eventualmente restar la eficacia a las vacunas.

A la fecha, en el país se han identificado un total de 11 casos asociados a VOC del SARS-CoV-2: seis de la originalmente detectada en Sudáfrica, tres de la vista por primera vez en Reino Unido y dos de la emergida en Brasil.

Leandra Abarca, coordinadora del programa de inmunización de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) confirmó que la vacuna contra la covid-19 de Pfizer, única que se aplica en este momento en le país, sí es eficaz contra todas estas VOC.

Variantes ‘de interés’

El país también investiga variantes llamadas de interés (VOI, por sus siglas en inglés): aquellas en las que ya hay cambios en el fenotipo, es decir, en los rasgos observables del virus, o en las que hay mutaciones que se sabe o se sospecha que implican un cambio en el fenotipo.

Es posible que una VOI pase a ser una VOC si en algún momento se determina que podría influir en hacer el virus más transmisible, más agresivo o más letal; así como restarle eficacia a vacunas, causar menor efectividad en las pruebas diagnósticas o algún cambio en los síntomas de la enfermedad.

El análisis halló tres casos de la variante vista por primera en California (B.1.427_452R_CAL.20C), y un caso de la variante B.1.525_484K.V3_20A/S; ambas se vieron en pacientes costarricenses sin antecedente de viaje.

La primera posee mutaciones que podrían tener algún efecto negativo en la respuesta inmune del hospedero. El posible impacto de las mutaciones de esta variante requiere investigaciones adicionales.

Entretanto, la segunda se considera importante a nivel internacional, pues acarrea mutaciones que podrían asociarse con la reducción de la capacidad de neutralización de los anticuerpos, lo que haría que la respuesta del sistema inmunitario pudiera volverse más leve.

De momento se han registrado en el país seis VOI.

¿Cómo se detectan estas variantes?

Esta es una de las conclusiones más recientes del estudio del genoma del SARS-CoV-2, que se realiza en nuestro país de manera continua desde abril pasado.

Estas pesquisas son coordinadas por el Inciensa y apoyadas por la Universidad de Costa Rica (UCR).

El estudio consiste en analizar, gen por gen, diferentes muestras del virus obtenidas en hisopados realizados a costarricenses o extranjeros que se encuentran en el país y que manifiesten la enfermedad.

Este análisis se mantiene constante en el tiempo para así ver si hay cambios en el virus o mutaciones consideradas de interés o preocupación por la ciencia.

¿Qué es una variante y por qué algunas preocupan?
Así se ve el virus SARS-CoV-2 en un microscopio electrónico. Este virus es el causante de la enfermedad covid-19. Fotografía: NIAID
Así se ve el virus SARS-CoV-2 en un microscopio electrónico. Este virus es el causante de la enfermedad covid-19. Fotografía: NIAID

Para entender qué es una variante (y qué no) primero debemos entender la naturaleza de los virus y los mecanismos que estos utilizan para mantenerse vigentes y así transmitirse de una persona a otra.

Un virus, a diferencia de lo que sucede con otros microbios, no puede reproducirse. En su lugar se replica, o crea copias de sí mismo. Y para ello necesita estar dentro de una célula viva.

El virus SARS-CoV-2 entra a la célula y pone a una parte de la célula, llamada citoplasma, a trabajar para él. El citoplasma es el encargado de crear proteínas; en este caso, el virus lo pone a crear las proteínas necesarias para replicarse.

No obstante, cada vez que se replica, el virus comete “errores”, es decir, las copias no salen idénticas, sino que hay cambios. A estos cambios se le llaman mutaciones. Conforme se van dando mutaciones, estas se van agrupando en diferentes clasificaciones.

La mutación es un cambio en la genética del virus. Eso lo hace el virus todo el tiempo, cada vez que se replica. Es parte de sus estrategias adaptativas para subsistir y seguirse transmitiendo.

En tanto, la variante es un conjunto de mutaciones que se acumulan al grado de constituir una “familia aparte”. Es decir, es una clasificación de virus que comparten varias mutaciones.

Diferentes variantes pueden tener las mismas mutaciones. Por ejemplo, la variante surgida en Reino Unido y la de Sudáfrica son diferentes, pero comparten mutaciones.

La gran mayoría de las variantes no tienen ninguna implicación ni diferencias ni para su transmisión, ni para su agresividad ni para su letalidad.

Entre más se transmita y se disemine un virus, y mayor sea su presencia en una comunidad, mayor será la oportunidad de generar nuevas.

Sin embargo, de vez en cuando surgen algunas que sí pueden presentar cambios clave. Por sus características, podrían permanecer más tiempo entre nosotros.

Por ejemplo, una variante puede volverse más infecciosa porque se le hace más fácil “engancharse” a las células de las personas.

Otra, tal vez, podría hacerlo porque hace que el virus se replique más rápido y, con eso, la carga viral (número de copias del virus) en una persona sería mayor y, en una sola gota de saliva, viajaría más cantidad de virus y sería más fácil de infectar.

¿Cómo es esta variante identificada en Brasil?

La variante P.1 es la más “nueva” de las variantes de preocupación para la ciencia. Se ha reportado en 37 países en todos los continentes.

Dentro de lo que se ha analizado tendría más mutaciones que otras variantes de preocupación, como las vistas por primera vez en Reino Unido o en Sudáfrica.

Una de las mayores preocupaciones de los científicos es que esta variante contiene una mutación llamada E484K, que la haría potencialmente más contagiosa.

Esta mutación así como otras tres mutaciones “de interés” están ubicadas en la proteína espiga o espícula, también conocida como Spike o S en inglés. Esta proteína es vital, pues es la puerta de entrada del virus a las células humanas.

“Estimamos que sea de 1,4 a 2,2 veces más transmisible, y tendría una habilidad de evadir los anticuerpos generados por la inmunidad natural de entre el 21% al 65%, lo que expondría más a las personas a una reinfección”, señaló Thomas Mellan, investigador del Imperial College de Londres al divulgar un análisis sobre esta variante.

Otra de las preocupaciones es que también se ha detectado en pacientes que se habían enfermado previamente de covid-19 y ya se habían recuperado.

No obstante, el análisis visto hasta el momento en nuestro país indica que la presencia de esta variante se limitaría (hasta el momento) a los casos reportados.

No importa las variantes, la prevención sigue siendo la misma

Más allá de las variantes más contagiosas o no, el virus causante de la covid-19 ya es muy contagioso de por sí.

El tener las tres variantes de mayor preocupación para la ciencia no cambia el modo de prevenir la enfermedad, y por eso debemos ser rigurosos con ella.

“Debemos hacer lo que está a nuestro alcance para evitar contagiarnos: lavado de manos, distancia física, mascarilla en sitios cerrados y evitar espacios pequeños, aglomerados y con poca ventilación”, recalcó Duarte.

“Tenemos vacunas y estas son una gran herramienta, pero todavía hay muy pocas personas vacunadas, debemos seguirnos cuidando”, concluyó.