
Un eventual incremento del 10% en el tipo de cambio del dólar respecto al colón podría llevar el endeudamiento del Gobierno hasta cerca del 70% del producto interno bruto (PIB), lo cual elevaría aún más la presión sobre las finanzas públicas prevista por el Ministerio de Hacienda para los próximos años.
Así consta en uno de los escenarios alternativos sobre el impacto de una depreciación del colón respecto al dólar en la trayectoria de la deuda, planteado por Hacienda en el más reciente Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026-2031.
En ese documento, Hacienda consideró que una depreciación exógena en el tipo de cambio de 10% en 2027 tendría un efecto importante en los balances fiscales y deterioraría la relación deuda/PIB en el mediano plazo, llevándola hasta el 69,3% en 2031.
“El escenario ocasionaría un deterioro en la trayectoria de la deuda a PIB por 1,7 p. p. del PIB promedio por año para el periodo 2027-2031, en comparación con el escenario base (...) El principal factor que contribuye al deterioro de la relación deuda a PIB en el mediano plazo es la depreciación del tipo de cambio”, señala el informe.
A febrero pasado, el endeudamiento del Gobierno Central registró un saldo de ¢31,6 billones, de los cuales el 36,7% estaba en moneda extranjera, es decir, ¢11,6 billones (dato colonizado), según los datos publicados en la web de Hacienda.
Escenarios proyectados
De los escenarios fiscales planteados por Hacienda —el base y cuatro alternativos—, el alza del precio del dólar causaría el mayor deterioro, pues elevaría el endeudamiento al nivel más alto de todos los casos contemplados durante el periodo analizado.
La deuda en moneda extranjera representaría, en promedio, alrededor del 31% del total en el mediano plazo, junto con un mayor pago de intereses. Este deterioro ocurre porque la deuda en dólares aumenta en términos de colones ante una depreciación de la moneda local.
El Ministerio estima, en el escenario base de riesgos, una tendencia creciente en el endeudamiento para los próximos años, con niveles superiores al 60% entre 2026 y 2031 y un máximo de 67,2%. Estos niveles endurecerían la aplicación de la regla fiscal.
Elian Villegas, exministro de Hacienda, manifestó que el Gobierno ha mostrado un apetito importante por la deuda, lo cual, junto con una menor recaudación, impacta la relación entre el endeudamiento y la producción.
Villegas destacó que, durante los últimos meses, Hacienda colocó 3.000 millones de euros en emisiones. Agregó que, al tener una porción importante de deuda en moneda extranjera, el tipo de cambio genera un impacto.
En relación con los intereses, Hacienda señaló que la depreciación de la moneda aumentaría los pagos en moneda extranjera y la inflación, lo que podría llevar al Banco Central a subir las tasas de interés e impactar también en el peso de este rubro.
A pesar del riesgo, en su escenario base el Gobierno fundamenta, dentro de sus supuestos, que colocará $1.500 millones por año en eurobonos entre 2027 y 2031, así como el ingreso de créditos de apoyo presupuestario programados con distintos organismos internacionales.
Solo en este 2026, el Gobierno debe pagar $2.353 millones en obligaciones en moneda extranjera. Esto incluye deuda interna, externa y el pago de intereses, que representa el 53% del total ($1.243,9 millones), según cifras del Ministerio de Hacienda.
Al cierre del año pasado, la deuda externa del Gobierno Central ascendió a $15.497 millones, mientras que en 2021 el saldo fue de $10.548 millones, es decir, un 47% más. En términos absolutos, aumentó en $4.949 millones, según datos de Hacienda.
Riesgo cambiario
Róger Madrigal, presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), aseguró que, al igual que las personas o empresas que se endeudan en dólares pero reciben ingresos en colones, el Gobierno también está expuesto al riesgo cambiario, pues sus ingresos son en la moneda local.
“Obviamente, con diferencia de quien tome (la deuda), sea un ente privado, una familia, una empresa, o el sector público, el que se endeude en una moneda que no corresponda a la de sus ingresos incurre en un riesgo cambiario. La situación del gobierno es un poco más compleja, porque el gobierno no se endeuda porque quiere endeudarse”, aseguró Madrigal.
No obstante, el jerarca del ente emisor señaló que el Gobierno tiene una mayor claridad y control sobre los niveles de endeudamiento, debido a que estos se autorizan por medio del Presupuesto Nacional.
“El Gobierno tiene un presupuesto. La autorización de endeudamiento está bajo ese mismo presupuesto. La gestión responsable del Gobierno es dónde es más barato endeudarse (...) En esto influyen la tasa y la idea que ellos tengan sobre el tipo de cambio“, dijo Madrigal.
En la presentación del Plan de Financiamiento del Gobierno Central y el Banco Central para 2026, realizada el 24 de febrero, Hacienda proyectó un requerimiento de endeudamiento de ¢4,2 billones para el año, lo cual implica un incremento respecto a los ¢3,5 billones previstos para 2025.
En esa misma línea, el presidente del Banco Central indicó que la opción más costosa es el endeudamiento en el mercado local; luego, el mercado doméstico mediante la figura de los creadores de mercado, que permite atraer ahorros del resto del mundo; mientras que la alternativa más barata es acudir a los mercados internacionales.
En ese sentido, el Gobierno pretende financiar la deuda de este año con ¢270.000 millones provenientes de fuente externa y ¢3,93 billones con recursos que se obtendrán del mercado interno.
Tendencia a la baja
En junio próximo, el tipo de cambio del dólar respecto al colón acumulará cuatro años de tendencia a la baja tras rozar los ¢700 en las ventanillas de los intermediarios cambiarios durante 2022.
Recientemente, el presidente del emisor remarcó que el tipo de cambio obedece a las fuerzas del mercado y que, en los últimos cuatro años, estas han presionado a la baja la cotización de la divisa.
Ante esta tendencia, varios sectores relevantes para la economía local, como el exportador, el turístico y las empresas de zonas francas, han externado que la apreciación del colón afecta la competitividad, el empleo y la inversión.
Sin embargo, Madrigal advirtió, al abordar el riesgo cambiario de los deudores expuestos al precio del dólar, que, pese a la reducción observada en los últimos años, la tendencia a la baja en el valor de la divisa podría revertirse “en cualquier momento”.
“A pesar de que ha habido una reducción en el tipo de cambio, el riesgo cambiario permanece. Y en el momento en que el tipo de cambio dé vuelta, que puede ocurrir en cualquier momento, entonces cabe la posibilidad de que las personas que no tienen cobertura cambiaria tengan problemas para hacerle frente a sus obligaciones”, afirmó.
Este jueves 7 de mayo, el tipo de cambio en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) cerró en ¢457,63, con un aumento de ¢2,68 en comparación con los ¢454,95 registrados el mismo día de la semana previa.
