David Vargas. 10 mayo

Cuando un animal ingiere alguna sustancia venenosa, el tiempo para tratarlo vale oro. Veterinarios y dueños de mascotas que han enfrentado esta situación saben que el reloj juega en contra cuando un animal se enferma por haber ingerido una sustancia tóxica.

Científicos del Centro de Investigación en Biotecnología (CIB) del Tecnológico de Costa Rica (TEC) desarrollan en conjunto con el veterinario Edwin Marín un jarabe para brindar los primeros auxilios a una mascota u otro animal que se sospecha pudo haber ingerido un veneno.

Investigadores del TEC desarrollan jarabe a partir de compuestos presentes en la planta para contrarrestar los efectos de la intoxicación en animales.
Investigadores del TEC desarrollan jarabe a partir de compuestos presentes en la planta para contrarrestar los efectos de la intoxicación en animales.

El jarabe tiene efectos eméticos –es decir que induce al vómito– para proteger al animal del daño por intoxicación. Los componentes del jarabe son extraídos de una planta que se cultiva en la zona norte del país.

Catalina Rosales, investigadora del CIB y líder del proyecto, indicó que no puede revelar en este momento el nombre de la planta pues el jarabe se encuentra en el proceso de ser patentado para comercialización. Sin embargo, Rosales indica que la planta se cultiva en la zona de San Carlos y que se exporta a China e India como planta medicinal.

Como parte de la investigación, se descubrió que la planta usada para la formulación del jarabe tiene el compuesto no solo en el tallo, sino que en otras partes como las hojas y esto facilita su extracción.

“Buscamos una planta que tuviera el efecto de vómito inmediato en perros”, agrega Rosales. “Y preparamos un compuesto en jarabe, que los jarabes se caracterizan por tener altas concentraciones de azúcar, para que fuera de mayor agrado para los animales”, añadió.

El propósito del jarabe es que sirva como medicamento de atención primaria para un animal envenenado y alargarle la vida hasta que sea atendido por un veterinario y que dé el tratamiento adecuado para cada situación particular.

Edwin Marín, médico veterinario que colabora con el proyecto, explica que el medicamento que desarrollaron provoca el vómito en animales una única vez, por lo que se evita que el animal sufra de deshidratación en una situación de envenenamiento.

Catalina Rosales es la investigadora a cargo del jarabe. Fotografía: Ruth Garita/ITCR
Catalina Rosales es la investigadora a cargo del jarabe. Fotografía: Ruth Garita/ITCR

Marín agrega que en la etapa de pruebas del medicamento notaron que los animales que recibieron el jarabe se mostraron más activos y menos deprimidos. Algunos de ellos incluso experimentaron aumento de peso.

El medicamento contiene pocos preservantes y un bajo contenido de alcohol, lo que es beneficioso para los pacientes. Además, el hecho que la presentación sea un líquido facilita la administración del remedio en situaciones de emergencia.

En las siguientes fases del desarrollo del producto se probará el jarabe en una población mayor de perros. El equipo de trabajo está a la espera de a aprobación del Comité institucional para el cuido y uso de animales (CICUCA) de la Universidad de Costa Rica.