
La banda de rock nacional Voodoo tiene muchas razones para celebrar. En noviembre cumplió 10 años de existencia, a mediados de febrero estrenó su primer disco de estudio, Fangs & Feathers y, por si fuera poco, recientemente logró estar de número 86 en el Top Chart de Spotify Costa Rica y en el Top General de Radios en Costa Rica.
El grupo, que hoy tiene 15.000 oyentes mensuales en Spotify, se ha consolidado en la industria tica gracias al sueño primario de Guido Fernández, quien en sus tiempos del cole deliraba con llenar los escenarios con las ideas juveniles que peloteaban en su cabeza.
De hecho, antes de conformar la banda que todos conocemos, el vocalista, quien practicaba tenis de pequeño, formó parte de algunas agrupaciones propias, ya que fue rechazado por la banda musical que existía en la escuela. La primera en la que pudo tocar se llamó Estado en coma, formado junto a sus hermanos mayores gracias a su papá, que les inculcó el hobby de la música. El grupo solía abrirle ‘chivos’ a bandas como Evolution y a El Parque.
Desafortunadamente, su papá murió en 2008, y nunca pudo ver maduro el fruto que sembró en su hijo. “Me duele mucho nunca haberle podido enseñar lo que yo realmente hago”, lamentó Fernández.
Con el tiempo, Fernández también llegó a ser el bajista de Henna, Polar, La Suite Estéreo, e incluso guitarrista para Debi Nova, pero en su corazón reinaba una inquietud; en la intimidad de su casa ensayaba con una fórmula musical propia, con su voz grababa maquetas y tenía mucha fe en que podían funcionar.
Finalmente, a punto de cumplir 30 años, Fernández tomó la decisión de formalizar su visión y atreverse a ser el cantante de una banda propia. En el 2014 comenzó a improvisar con Juan Manuel Ugalde, uno de los primeros integrantes de Voodoo. Pasó el tiempo y Ugalde salió de la agrupación, pero, sin afán alguno, pudo ver cómo los integrantes definitivos “fueron apareciendo, poco a poco”, comentó.
Actualmente, sus aliados son: Felipe González (bajo), Daniela García (guitarra), Juan Carlos Pardo (batería) y, recientemente, Jorge Guri (teclado). El conjunto actual lleva dos años co-creando: “Me siento muy feliz con la banda con la que contamos estos días”, aseguró Fernández.
Los miembros del grupo tienen amplia experiencia. González toca en Magpie Jay, Pardo en 424 y con Debi Nova, y García en Un Rojo y Las Robertas. Guri tiene un estudio de grabación y Fernández toca la guitarra para Debi Nova.
No fue hasta el 2015 que la agrupación debutó con su primer EP de cuatro piezas, al que bautizaron como Voodoo. La canción, The Killing Musket fue la más popular, y actualmente se mantiene como la segunda más oída del grupo en Spotify.
En contraste, Tu amor, una pieza lenta y alegre que recuerda a la música pop de los años 50, fue la primera en español. La canción fue popular y apreciada en concierto, dado que la podían entender con más facilidad e identificarse con ella.

Mostrando su versatilidad, la banda ha compartido el escenario con todo tipo de músicos: estuvo en el Rock Fest 2023 y 2024, e incluso llegó a tocar en el Teatro Melico Salazar junto a la Orquesta Filarmónica de Costa Rica.
Hoy, la gran novedad es Fangs & Feathers, su primer álbum de larga duración. La producción trae cinco canciones en inglés y cinco en español, en la que Voodoo plasma diferentes emociones y ritmos, según la inspiración de cada idioma.
Todo lo anterior es apenas el resumen de la primera década de una banda que no se detiene. En noviembre del 2025 celebraron en el Jazz Café su cumpleaños y, allí mismo, dieron la bienvenida a una época que hoy suena más que prometedora. Para profundizar sobre lo que fue, lo que es y lo que viene, Fernández profundizó en una entrevista con La Nación.
-¿Cómo se siente haber llegado a este punto tan importante de 10 años de Voodoo?
¡Bien! Siempre es un reto mantenerse vivo, subsistir con un proyecto musical, más siendo un proyecto de rock de Costa Rica, donde el apoyo tampoco es el más grande a nivel de audiencia. Se trata de muchísimo más labor y más trabajo, pero la recompensa es bastante linda.
-¿Cuáles han sido momentos clave de la banda o metas importantes que ya alcanzaron?
Cada lanzamiento ha tenido momentos lindos distintos, pero cuando lanzamos Gloria, cambió el panorama para Voodoo. Salió In Reverse y la gente la recibió bien. Desde ahí, nos han visto con una cara diferente: pasamos de tocar chivos a ser un proyecto más serio. Ya teníamos cierto público al que le interesaba lo que estábamos creando.
“Cuando salió Like a Fool, veníamos saliendo de la Covid-19 y estaba complicado estar en la música. Ya no había fondos en la banda. La canción logró estar en Spotify Charts de Costa Rica, en el puesto 86. Eso es muy difícil de hacer, siendo de Costa Rica y con todo en contra. Estaba desde Bad Bunny hasta Beyoncé en el playlist. Nos sentíamos bastante bien después de pasarla bastante mal. Nos dio un pequeño respiro”.

La historia de Voodoo
En una década, los integrantes de Voodoo han pasado por muchas experiencias: desde pasar de tocar en Amón Solar a escenarios más grandes como Parque Viva, Picnic y Envision Festival. Además, fueron teloneros de Foster the People y brillaron en escenarios internacionales como el Foro Indie Rocks, en México.
En Costa Rica frecuentan tocar en el Steinvorth, Jazz Café y Casa Rojas.
Con el lanzamiento de Torpe corazón, a mediados del 2025, el grupo anunció su unión al sello Alterna Records, que ha logrado llevar a artistas en desarrollo a firmar con las discografías más destacadas mundialmente y que se encarga de la promoción de artistas De la Ghetto, Ricardo Montaner y Cultura Profética, entre otros.
Hoy, Voodoo tiene alrededor de 12 videos musicales, incluyendo dos de Conquista Sessions, patrocinados por Imperial.
El estilo de la banda es vintage pero se siente moderno y fresco con tendencias de las décadas de 1970 y 1980, combinadas con aretes y chokers de brillantes.
-¿Cómo se siente ser el único miembro que ha formado parte del conjunto desde el inicio?
¡Bien! La idea del proyecto es la que no debe morir. Voodoo tiene una misión de seguir haciendo música y aportarle más a la cultura. Eso va por encima de cualquier otro integrante que estuviera en la banda.
“Ojalá que la música se adapte bien a la vida de las personas. Hacer música, rock, y hacer tus propias producciones en estos tiempos requiere de mucho valor”.
-¿Cómo se han sentido compartiendo el escenario con bandas como Foster the People?
Nos sentimos más cómodos en esos escenarios. Las condiciones mejoran muchísimo cuando estás codeándote con bandas así. Diría que son nuestros favoritos.
-Hace tres años empezaron a sacar música más tipo funk y disco que rock. ¿A qué se debió el cambio?
Era para mantener fresca la situación, no estancarnos. Veníamos de momentos oscuros con la Covid-19. Queríamos aportarle algo más energético a tanto caos.
“(Ahora) volvemos con este álbum que es full rock. Podemos decir que esas canciones tienen unos matices para los conciertos en vivo. Por el momento, me cayó la moneda de volver un poco a mi centro y sacar este disco completamente rock”.

Fangs & Feathers
El martes 17 de febrero, Voodoo sacó su primer álbum largo, Fangs & Feathers. Previamente, dos sencillos habían salido, dándole a sus fans una muestra de lo que estaba por venir. La densidad de No Lights, al igual que el ritmo acelerado de Torpe corazón, marcan el tono para los sonidos del álbum.
-Dado que la mayoría de su música es en inglés, ¿por qué decidieron involucrar el español ahora?
Tu amor, de Gloria, fue el primer momento donde hicimos algo en español. El impacto de la gente con la canción, o lo que nosotros recibimos, es gigante.
-La mayoría de las canciones en inglés del álbum se sienten más lentas, incluso llegando a ser melancólicas, y las que son en español son un poco más movidas. ¿Es más fácil expresar un sentimiento o alguna emoción específica en un idioma que en otro?
Por el momento, sí. La balada Simulacro es bastante touchy y transparente. Se pueden tocar esas frecuencias en los dos idiomas. Sin embargo, el sello de Voodoo son estas baladas en inglés, depresivas, románticas… es algo que siempre ha hecho la banda y hay emociones que prefiero cantarlas de esa manera.
“Cada canción está hecha en su mundo; no hay que cambiarle nada de cómo se hizo. La parte en español viene con muchísima energía, colmillos, rock, ganas y blues; es energético en momentos del disco y esa responsabilidad le quedó al idioma español. En el inglés, podemos viajar más y disfrutar más de la esencia”.
-¿Cuál fue la inspiración más grande al crear el disco?
Es un disco que tiene mucho espacio, historia y años. Sabemos que hay muchísima gente de Costa Rica que no conoce el proyecto. Es para acercarlos, que conozcan tanto Voodoo como cultura costarricense, y que se empapen más de lo que estamos haciendo.
“Creo que es sano para Costa Rica ver a sus artistas hacer cosas que los haga sentir orgullosos; con este disco apuntamos a eso, a que Voodoo se sienta más en el corazón de los costarricenses”.
-¿Por qué tomaron la decisión de grabar el álbum en media selva, específicamente en Guiones, Guanacaste?
Este disco pasó desde la selva hasta Cartago. El Hotel Harmony tiene un estudio hermoso en Guiones y nos abrió las puertas. No se siente lo mismo grabar en la ciudad que en la playa, donde salís y es un pantano verde, suena todo tipo de animales y realmente te inspira diferente.
“Para terminarlo, regresamos al estudio Lúcuma de Guri, nuestro tecladista. Ahí hicimos canciones grabadas simultáneamente: batería, bajo y teclados al mismo tiempo. Es una disciplina que se dejó de hacer; quisimos grabar al antiguo”.

-¿Por qué decidieron hacerlo en formato vinilo ?
Viene de un lado bastante romántico. Voodoo ya es una banda que claramente se podría merecer un vinilo que perdure en la historia.
“Sacarlo así nos ha enseñado muchísimo. Estamos disfrutando mucho el proceso. Para nosotros es de disfrutar el solo ver el vinilo. Cuando ya lo estás viendo agarrar forma, es inexplicable”.
La versión en vinilo de Fangs & Feathers estará disponible durante la Feria Cultural del Disco Vinilo, más conocida como Expo Vinilo. Además, se podrá adquirir a partir del 18 de abril en la tienda Decibeles.

¿Qué viene para Voodoo?
Aunque estén cumpliendo 10 años, a la banda le espera un largo camino por recorrer. En un proceso constante de renovación, Voodoo siempre se mantiene en búsqueda de ideas nuevas y frescas.
-¿Qué planes a futuro tienen?
Tener un lindo lanzamiento, que la gente pueda acercarse y conocer la nueva música, es algo para nosotros muy especial.
“Tenemos el Picnic Festival el 21 de marzo y varios conciertos, pero queremos volver a México y tenemos conversaciones en Colombia”.
-¿Qué podemos esperar para el set de Picnic? ¿Van a tocar el álbum nuevo?
“Claro, nuestra fe es tocar lo máximo que podamos del disco nuevo. Pueden esperar un show energético con los más grandes éxitos que tenemos, una tarima grandísima y buenas condiciones”.
El 7 de marzo, Voodoo regresará a dar un show en el edificio Steinvorth para el lanzamiento oficial de Fangs & Feathers. Allí, con su público, se cerrará el círculo de los primeros 10 años de la banda.
