En la pantalla de Teletica Canal 7, ¿Quién quiere ser millonario? estrenará pronto su décima temporada. El programa llega con sus nuevos capítulos con la serenidad de ser uno de los favoritos del público y con la picardía intacta de un show que, aunque la mecánica parezca simple, tiene un engranaje lleno de curiosidades, decisiones que se transforman en colones y anécdotas.
El espacio, conducido por el periodista Ignacio Santos, llega a su décima temporada en marzo. También celebra 10 años al aire, aunque con una pausa que tuvo entre el 2015 y el 2021. El formato se vio por primera vez en nuestro país en marzo del 2009 y desde entonces ha acumulado cifras muy llamativas; por ejemplo, que se han emitido 315 episodios y que por la silla caliente han pasado 630 personas. Esto sin contar los debates familiares frente al televisor y los “esa sí me la sabía”.
Para este 2026 serán 41 los capítulos que se publicarán y todos tienen la meta clara: que ojalá alguien llegue a ser el tercer ganador del premio mayor. Además, por décimo año, Santos sigue siendo el rostro inseparable del formato. El periodista, lejos del set de Telenoticias, se permite bromear, aprender y sorprenderse, algo que le encanta y lo ayuda a salirse de la formalidad de la información frente a las cámaras. Para la producción, cambiar al presentador no es una opción: ¿Quién quiere ser millonario? es Santos y esa relación ya es parte del ADN del programa.
Los cambios en ¿Quién quiere ser millonario?
El productor Manuel Granda contó a este medio los cambios que enfrentará ¿Quién quiere ser millonario? este 2026. Uno de ellos es una pieza sensible del juego: desaparece “La mente más rápida” para elegir al concursante que irá al concurso. Los aspirantes ya no tendrán que competir contra el reloj para ganarse el lugar frente a Ignacio; ahora el afortunado llegará directo al set, pero después de una audición más exigente. Granda explicó que si bien “La mente más rápida” es dinámica, las audiciones retan más a los participantes porque el proceso es más estricto.
Los interesados en participar en el programa deberán realizar este proceso de elección que, al final de cuentas, es casi como un reality show oculto. Para inscribirse, deben hacerlo por medio de una plataforma que está disponible en el sitio teletica.com. Los aspirantes deben hacer un video de presentación indicando las razones por las cuales quieren participar.
Pasado ese primer filtro, la producción llama a los elegidos para realizar una audición presencial donde se hace una entrevista y un pequeño test de conocimiento de cultura general. El programa necesita respuestas correctas, pero también conversación, nervios, humor y esa química tan particular que se desarrolla en el set con Santos.
Los números de ¿Quién quiere ser millonario?
Temporadas: 9, pronto se estrenará la décima.
Episodios emitidos: 315.
Capítulos para este 2026: 41.
Millones de colones repartidos entre los ganadores: ¢1.770.
En términos de producción, para formular las preguntas existe un equipo de tres periodistas dedicados a este trabajo. Las revisan, las reescriben y las pulen cada una con lupa. No se repiten preguntas, aunque el tema sea el mismo. Cualquier ambigüedad puede convertirse en una apelación y hay participantes que han reclamado por haber perdido en alguna pregunta en específico. Granda recordó que hubo casos en los que alguien volvió al programa por una apelación válida.
Sucedió, por ejemplo, con un médico que refutó una pregunta. En ese caso, el participante volvió al canal y grabaron la parte que fue apelada. El programa es grabado, se hace todos los miércoles y aunque podría parecer distinto, las sesiones son ágiles y rápidas, pero muy estrictas.

El público que asiste debe dejar su celular guardado antes de entrar al set, para evitar que alguien “sople” alguna respuesta. También han pasado situaciones en las que, en el comodín de ‘recibir ayuda de la audiencia´, alguien se levanta y responde de una vez a la pregunta; en este caso se elimina el ítem y se realiza otro. En ¿Quién quiere ser millonario? la transparencia es ley. Lo mismo ocurre si una pregunta no se entiende: se detiene la grabación, se ajusta o se reemplaza.
En el camino de las 10 temporadas hemos visto fracasos y glorias, tal como sucedió en la temporada del 2021: en el mismo programa donde doña Inés Trejos se llevó los ¢30 millones, el concursante que estuvo antes de ella perdió en la primera respuesta y se fue sin nada.
Granda ha estado al frente de ¿Quién quiere ser millonario? desde la tercera temporada y, a lo largo de los años, afirma sentirse muy satisfecho por los resultados del espacio, más allá de los números del rating. “Nosotros debemos estar orgullosos de lo que estamos haciendo con este programa en el país. Hacemos televisión que entretiene, que aporta. Me emociona mucho escuchar anécdotas de personas que nos cuentan que se sientan con su familia a jugar”, contó.
A Granda le llegan recuerdos de señoras adultas mayores que se juntan a concursar en la casa de una amiga, o de niños que han llegado al programa muy bien afilados para los especiales.
“Es un programa que está impactando a la familia como un todo”, dijo Granda, como parte de un homenaje al grupo de más de 20 personas que se encargan de realizar el show. Y es que, con millones o sin millones, el encanto de ¿Quién quiere ser millonario? sigue intacto.

