
Sabo Romo, bajista fundador de Caifanes y una de las figuras más influyentes del rock mexicano, volvió a poner sobre la mesa un tema que resonó mucho en los últimos días: la eutanasia. A sus 62 años, el músico asegura que desea tener el control sobre el momento y la manera en que decida despedirse de la vida.
“Yo nada más espero que, cuando llegue la vejez, llegue de la mano de la eutanasia y nos quitemos de tantos problemas todos. Quiero tener la posibilidad de decidir”, declaró durante una entrevista con TVNotas.
Romo aclaró que no se trata de una cuestión de enfermedad o depresión, sino de autonomía y dignidad personal.
El bajista, que vive solo y no tiene pareja ni hijos, explicó que su deseo de optar por la eutanasia nace de no querer convertirse en una carga para otros. “No quiero a mis sobrinos ni a nadie cambiándome el pañal”, dijo.
Para él, el derecho a decidir cuándo poner fin a su vida no debería estar condicionado por un diagnóstico médico ni por el estado emocional.
“Eso no está ligado a si tienes un buen trabajo, una gira o si ganas millones. Simplemente, si ya no tienes ganas, pues ya está. Quiero decidir qué hacer conmigo mismo”, expresó.
Romo también reveló que ya tiene su testamento redactado, con todos los detalles sobre la herencia y la distribución de sus bienes. Con ello, asegura que busca dejar todo en orden y evitar conflictos familiares en el futuro.
En su país, la eutanasia continúa siendo ilegal. Sin embargo, existe la Ley de Voluntad Anticipada, vigente en la Ciudad de México y en varios estados del país.
Dicha legislación permite a las personas decidir si desean o no someterse a tratamientos que prolonguen artificialmente su vida cuando se encuentran en una fase terminal.
No obstante, no contempla la posibilidad de solicitar ayuda médica para morir, como sucede en países como Holanda, España, Bélgica o Colombia, donde la eutanasia es legal bajo ciertos criterios.
