Sucesos

Gemelos reclutados por el crimen organizado narran su historia: los obligaban a trabajar 24 horas en un búnker bajo vigilancia permanente

Atrapados por la adicción y las falsas promesas del crimen organizado, dos hermanos relatan el acecho del sicariato y la vida efímera en un búnker de drogas

Personas menores de edad consideran al crimen organizado como una alternativa para generar ingresos. (Depositphotos)

“¿Por qué nací en esta familia?”, se preguntó varias veces durante su infancia un joven de apenas 17 años que, pese a su corta edad, ha vivido demasiado. Hoy, las cicatrices en sus brazos narran un pasado violento y, mientras intenta recuperarse de una severa adicción a la cocaína, reconoce que fue seducido por las falsas promesas del crimen organizado.

Andrés afirma que estuvo a pocos días de que su madre lo recogiera “en una bolsa negra”. Ya había hecho las paces con la idea de que pronto le “reventarían la cabeza”, tal como se lo advirtieron los miembros de una organización que controla la venta de estupefacientes en dos cantones costeros del país, para la cual operó un búnker de drogas durante dos meses.

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