Revista Dominical

Los secretos no contados de los veterinarios que salvan a la fauna: acoso y sacrificios personales

Monos, tucanes, pumas, venados y lapas llegan a los refugios con heridas graves... además de atenderlos, los especialistas deben lidiar con cuestionamientos y ataques en línea por las decisiones que toman para protegerlos

21-02-2017. Volcán Tenorio, Guanacaste. Hora: 09:00 a.m. El Centro de Rescate Las Pumas, ubicado en Cañas, Guanacaste, liberó este martes a una hembra de manigordo de un año de edad que había sido rescatado en el área de Caño Negro, al norte del país. Luego de trabajar en la recuperación y preparación del animal durante varios meses para que éste volviera a la vida salvaje, personal del centro de rescate y del Area de Conservación Arenal-Huetar Norte liberaron a la hembra de manigordo bautizada "Naranquí" en un sector boscoso en las faldas del Volcán Tenorio. En la foto, Otto Alfaro (izquierda), trabajador de la Hacienda Montezuma (donde se ubica la finca en la cual fue liberada Naranquí, y José Quirós, coordinador de Vida Silvestre del Area de Conservación Arenal-Huetar Norte, fueron los encargados de cargar la jaula a través del bosque hasta llegar al lugar de liberación.
Fotos: Mayela López
21-02-2017. Volcán Tenorio, Guanacaste. Hora: 09:00 a.m. El Centro de Rescate Las Pumas, ubicado en Cañas, Guanacaste, liberó este martes a una hembra de manigordo de un año de edad que había sido rescatado en el área de Caño Negro, al norte del país. Luego de trabajar en la recuperación y preparación del animal durante varios meses para que éste volviera a la vida salvaje, personal del centro de rescate y del Area de Conservación Arenal-Huetar Norte liberaron a la hembra de manigordo bautizada "Naranquí" en un sector boscoso en las faldas del Volcán Tenorio. En la foto, Otto Alfaro (izquierda), trabajador de la Hacienda Montezuma (donde se ubica la finca en la cual fue liberada Naranquí, y José Quirós, coordinador de Vida Silvestre del Area de Conservación Arenal-Huetar Norte, fueron los encargados de cargar la jaula a través del bosque hasta llegar al lugar de liberación. Fotos: Mayela López Mayela López
Un mono congo bebé, atendido en un centro de rescate de vida silvestre, antes de su liberación. Cuando se observa a alguna cría sin su madre, es recomendable esperar algunas horas antes de llamar a un centro de rescate, pues es normal que se alejen de la manada por cortos periodos. (Jose Cordero)

Costa Rica está arraigada a su fauna y sus habitantes se enorgullecen de las preciadas especies.... pero cuando un animal fallece o no puede ser liberado en la naturaleza, son rápidos en culpabilizar a los centros de rescate. Por las decisiones que toman para protegerlos, ya es normal que los veterinarios y biólogos de vida silvestre sufran acoso cibernético.

Pese a que atienden a monos con el rostro atravesado por la electricidad, venados atropellados con los huesos expuestos y pelícanos con las patas incrustada en anzuelos –todos víctimas de atropellos, electrocutaciones y agresiones–, les critican por todo: por dejarlos en cautiverio, por sedarlos, por eutanasiarlos, por no salvarlos.

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