
Los cuatro partidos que ejercerán la oposición en la Asamblea Legislativa a partir del próximo 1.º de mayo ya preparan diferentes estrategias para evitar que la fracción de gobierno los anule en la discusión y trámite de los principales proyectos que llegarán a ese foro.
Dichas fracciones llegarán a Cuesta de Moras con una desventaja numérica, pues mientras la bancada del Partido Pueblo Soberano (PPSO) tendrá 31 votos, dos por encima de la mayoría absoluta, las demás fuerzas legislativas sumarán en conjunto 26 votos.
La amplia representación que los legisladores chavistas obtuvieron en las pasadas elecciones nacionales significa que, en casi todas las decisiones que tome el Congreso, tendrán los votos necesarios para su aprobación o su rechazo.
Eso implicaría la posibilidad de anular, prácticamente, a las otras cuatro fracciones parlamentarias.
La única opción que tendrían dichas agrupaciones para tener más peso, por ejemplo, en las votaciones del plenario, sería cuando no estén presentes todos los congresistas de gobierno y que los opositores sí se encuentren todos.
En la agenda de los nuevos diputados del PPSO se encontrarían polémicas reformas constitucionales para el levantamiento de garantías individuales o para permitir la reelección presidencial consecutiva.
Para este tipo de enmiendas, tanto los diputados electos del PPSO como los del Partido Liberación Nacional (PLN), el Frente Amplio (FA), el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) tienen claro que cualquier cambio profundo que requiera mayoría calificada debe darse en un amplio consenso de fuerzas políticas.
Frente a un eventual intento por anular sus posiciones, lo que en corrillos del Congreso se conoce como la “aplanadora legislativa”, los futuros jefes de la oposición analizaron qué opciones tendrán para defender sus posturas frente a la agenda ordinaria y los grandes temas.
Se trata de Álvaro Ramírez, del PLN; José María Villalta, del FA; Abril Gordienko, del PUSC, y Claudia Dobles, de la CAC.
Una de las primeras decisiones en las que la oposición no tendrá, de hecho, mucho margen de actuación es en la elección del Directorio de la Asamblea Legislativa, cuyos seis puestos se eligen con la mayoría absoluta de los presentes.
Ya el diputado electo Nogui Acosta reconoció que Pueblo Soberano, con 31 votos, tendrá el poder de tomar esa decisión en solitario, sin necesidad de construir ningún Directorio multipartidista, como ha sido la práctica en los últimos 16 años.
PLN: ‘Proponer y negociar, buscar soluciones conjuntas’
El vocero designado del PLN, Álvaro Ramírez, explicó a La Nación que la propuesta liberacionista será proponer y negociar, así como buscar soluciones en conjunto, tal como lo planteó al hablar de una alianza parlamentaria de oposición.

“Vamos a invitar a todas las fuerzas, a participar en todos los espacios de diálogo que se abran, con propuestas y respeto”, aseveró el vocero verdiblanco.
Para Ramírez, aunque Pueblo Soberano recibió un amplio mandato de la ciudadanía, ningún partido puede negociar a espaldas del pueblo.
“Sería un gravísimo error, para esta fracción del PPSO, ignorar a la sociedad, a los cientos de miles de costarricenses que votaron por una opción distinta. El llamado que hacemos a las distintas fuerzas es reconocer que esta es una sociedad plural”, manifestó.
El verdiblanco también señaló que los problemas del país se tendrán que resolver en forma colectiva, con el objetivo de unir a los costarricenses.
Liberación ha asumido muchos compromisos y ha invertido mucho en construir acuerdos con grupos organizados de la sociedad, agregó Ramírez.
‘Estudio, análisis y preparación’, la receta del FA
El Frente Amplio es reconocido por el trabajo de su fracción actual en las duras discusiones que han tenido lugar en el Congreso contra, por ejemplo, la iniciativa de jornadas laborales extendidas a 12 horas.
Sin embargo, el diputado electo José María Villalta señaló que el uso de las herramientas reglamentarias no es la única vía para incidir en la Asamblea Legislativa.
Villalta, quien llega por tercera vez al Parlamento, comentó que el trabajo de la oposición (incluyendo los otros tres partidos) debe partir del estudio, el análisis y la preparación de los proyectos de ley, en todas las comisiones.
“Aunque el oficialismo tenga mayoría en las comisiones (cuyos puestos se reparten de forma proporcional a la representación que tiene cada partido en la Asamblea), en todas habrá diputaciones de oposición, con la tarea de estudiar los temas, llevar propuestas, tratar de convencer, dialogar mucho para construir acuerdos, si se puede”, señaló el frenteamplista.
Villalta sostuvo que, cuando esa construcción de acuerdos no sea posible, deberán ser firmes en ejercer la oposición, tal como ya lo anunciaron el pasado jueves, con el pacto contra las amenazas democráticas.
Villalta agregó que una fracción solo podrá ser consumida por otro partido si esta deja de hacer su trabajo, si no tiene cohesión interna ni preparación.
En ese sentido, indicó que aunque muchas personas llegan con poca preparación al Congreso, aprenden fácilmente las herramientas de negociación y gestión políticas, así como las herramientas reglamentarias.
Mientras, según afirmó, otros “figurones” llegan cargados de atestados y no dan la talla, porque nunca entienden en qué consiste el trabajo parlamentario.
Construir consensos, pero también usar el Reglamento
En el caso de las fracciones unipersonales del PUSC y de la CAC, sus voceras plantean buscar la unidad, construir los consensos y trabajar desde la oposición con una agenda común.

“Tenemos importantes coincidencias que tienen que verse reflejadas en una agenda legislativa, que podamos impulsar como bloque de oposición. Una agenda de propuestas, de ideas, que le resuelva a la gente donde más lo necesita“, dijo la coalicionista Claudia Dobles.
La excandidata presidencial enfatizó que Pueblo Soberano no tiene la cantidad de votos necesaria para pasar muchas reformas que está planteando.
En ese sentido, anunció que utilizará todos los mecanismos que el Reglamento legislativo les permita para evitar el avance de alguna propuesta que consideren antidemocrática o contraria a los intereses nacionales.
En sintonía con esa visión, la socialcristiana Abril Gordienko aseguró que ella siempre estará abierta al diálogo y a la negociación, tanto con las tiendas de la oposición como con la del gobierno.
“Pero, ciertamente, recurriré a todas las herramientas reglamentarias para detener el eventual avance de proyectos peligrosos para nuestra democracia y el país, los valores e instituciones”, comentó.
Gordienko reconoció que, como fracción unipersonal, le tocará, por limitación de cantidad, ser firme pero constructiva. Además, enfatizó que los 31 votos del PPSO no significan un cheque en blanco para los chavistas.

