Propuestas ambientales que vayan más allá del “ecomercadeo” electoral y se concreten en acciones. Políticos que “de verdad” tomen en cuenta a la ciudadanía y, en vez de organizar eventos masivos, se acerquen a conversar con las personas y demuestren interés genuino por oírlas y entender sus necesidades. Decisiones firmes para ponerle freno a la ola de violencia debido a la cual “la mitad del país vive con miedo”.
Un gobierno que entienda que la crisis de la enfermería en Costa Rica es una bomba de tiempo y que son los pacientes quienes pagan el precio de la grave sobrecarga laboral que existe. Capacidad, compromiso y trabajo para, finalmente, solucionar el grave problema de movilidad del país, de modo que la gente no tenga que pasar horas dentro de un bus cada día para ir de la casa al trabajo o lugar de estudio. Poder aspirar a condiciones de vida dignas, como casa propia, que hoy se han vuelto una utopía para los jóvenes, pese a haber estudiado y tener un salario.

