Editorial

Editorial: Lo que faltaba: valerse de presiones externas para manipular el proceso electoral

El presidente usó falsedades y palancas externas para incidir en el proceso electoral, pero quedó en evidencia. Valerse de un congresista estadounidense para generar miedo y obtener beneficios personales es inaceptable

Iván Duque, Mario Díaz-Balart, Catalina Crespo y Rodrigo Chaves
Iván Duque, expresidente de Colombia; Mario Díaz-Balart, congresista republicano de Florida; Catalina Crespo, embajadora en Washington, y Rodrigo Chaves, presidente de la República. Fotocomposición Archivo LN
Iván Duque, Mario Díaz-Balart, Catalina Crespo y Rodrigo Chaves
Iván Duque, expresidente de Colombia; Mario Díaz-Balart, congresista republicano de Florida; Catalina Crespo, embajadora en Washington, y Rodrigo Chaves, presidente de la República. (Fotocomposición Archivo LN/Archivo LN)

En los últimos días, los costarricenses hemos sido testigos, y el país víctima, de otro montaje del Poder Ejecutivo, esta vez con vínculos externos, burdas manipulaciones y nuevas falsedades. Su objetivo: tratar de impedir que el presidente Rodrigo Chaves rinda cuentas por los casos que enfrenta sobre posible beligerancia política.

Desde que, a inicios de octubre, la Sección Especializada del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) solicitó a la Asamblea Legislativa levantar el fuero de inmunidad que lo protege, para que afronte 15 denuncias por esa falta, su arremetida contra la institución ha sido feroz.

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